El 9 de junio de 2010 nació mi familia disfuncional, no necesito una persona que me lo diga en 2026.
Nació sin querer, por avatares del destino, me levanté una noche y decidí vivir fuera del matrimonio, y todo fue por mi culpa, todo gracias a mí.
Pido perdón por las cosas que no tienen solución y me comprometo a intentar seguir solucionando las que están a medias antes de morir, que espero sea después de pagar mis deudas.
Cuando pienso que mi vida es chunga, miro la de otros y me consuelo, será porque soy tonta.
Cuando no tengo ganas de continuar, me doy cuenta de que no me queda más remedio, se puede renegar o luchar, la lucha me gusta.
Ya se acabó la navidad, el teclado de mi portátil no funciona, le faltan teclas, le he puesto otro que tampoco funciona, le faltan acentos, pero con los dos puedo "DISFUNCIONAR".
Con esto, quiero animar a todos los disfuncionales del mundo a continuar, porque como dice mi Breogán, todos tenemos derecho a nacer.
Si estás metido en un error gordo, o en un montón de errores de menor tamaño, es porque eres uno de los nuestros. Haz una lista de tareas, resuelve primero los errores pequeños que juntos se te clavan en las neuronas, y luego a por el gordo, si hay más de un gordo, pues a resistir, ninguno dura para siempre, o se soluciona o se olvida.
El cerebro no es capaz de recibir la información de todo, se olvida, de verdad, que se olvida.