El uno de enero pensé: año nuevo vida nueva.
En menos de ocho meses, dos.
Y me fui a trabajar, me subí en un autobús en las Aceleradas, una parada que había en la avenida de Madrid, un autobús súper viejo con las sillas de formica que vibraba aquello como un tractor.
- Al menos si se me escapa la gotilla, esto se friega bien - pensé.
Estaba rara pero me fui al trabajo y quince minutos antes de fichar, rompí aguas y encima ese día no me contó.
Todo el día dilatando, pero no lo sabía.
Mi cuerpo se triplicó.
Dos cuerpos totalmente nuevos continuarían el camino por mí, en el futuro y me harían inmortal.
¡Yo que iba a saber, qué sabe nadie!
Bendita ignorancia la de los jóvenes que nos hace actuar sin saber, si no fuera así la humanidad estaría extinguida.
Y todo el mundo decía que era una irresponsabilidad tener hijos, hoy en día, y llevaban razón, siempre fui bastante irresponsable.
¡Qué me claven con alfileres!
He sido tan feliz que es posiblemente nadie se lo crea.
He tenido tantas aventuras y desventuras que no podría recordarlas.
Pero aquí estoy y es lo que hay, con un cuerpo esjolillao y un alma experta.
Quince de los treinta son culpa mía, por mi culpa o gracias a mi.
Que me importa a mí lo que piense la gente, que me disparen, hice lo que pude.
Volvería una y otra vez a hacerlo por amor, si acaso fuera, si fuera necesario, cometer de nuevo el mismo 'error', si acaso fuera, si fuera necesario, y mis amores volverían a nacer una y otra vez como en el día de la marmota
Qué lástima el que no lo entienda, señal de que no lo ha vivido.
Que da lo mismo que te comas los electrolitos, la ribosa, el magnesio, la vitamina, el colágeno... que al final tu cuerpo es una vaina ya no está macizo como antes.
Que lástima los cuerpos que se mueren y están nuevos.
La mejor madre, la que ya está muerta.
Todas cometemos errores porque somos madres con muy poca información sobre la vida y somos muy jóvenes por eso cometemos esa torpeza de ser madre.
Es imposible no meter la pata y ahí están los hijos tomando nota para no cometer los mismos errores con sus hijos.
Y no cometerán los mismos errores que yo he cometido pero cometerán otros y ahí estarán sus hijos para tomar nota para no cometer los mismos errores con sus hijos.
Y así hasta el infinito y más allá en todo el mundo mundial, el ciclo sin fin.
Yo viví falta de libertad por ser mujer, y la suerte de los ochenta y los noventa en mi adolescencia.
¡ERA PUNKI! !QUÉ SE PUEDE ESPERAR!
Enganchar todas las banderas y cantar todas las canciones, y por supuesto mis hijos e hijas, libertad absoluta, poder de decisión sobre sus vidas.
Para ellos hoy en día, un error que no cometerán con sus hijos, la falta de estabilidad, que buscarán para que sus hijos les pidan libertad y así en el bucle infinito de la vida todos cometeremos errores y todos continuaremos teniendo hijos.
Multiplica mi existencia como madre por el 2x2, imagínate el número de errores que ya no puedo solucionar y el montón de cambios que harán en el futuro sobre todo lo que yo he hecho.
¡GRACIAS A DIOS!