Mostrando entradas con la etiqueta ENERGÍA VITAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ENERGÍA VITAL. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de agosto de 2019

SEGUNDA POESÍA RESUMIDA DE LA POESÍA MÁS LARGA DEL MUNDO

Tengo que decir, me dijeron
que aquí hay de un bando y de otro
jóvenes jaeneros
muertos por la obra de un loco. 

viernes, 26 de julio de 2019

EL POEMA MAS LARGO DEL MUNDO


Si quiero dormir,
pero es que me hablan
Los vivos, los muertos
y hasta por wasap.

Si quiero dormir,
y lo grito al viento
Que yo no miento
Que yo lo cierro.

Que no lo acepto
Que lloro y muero
Que pasa el tiempo
Que tengo miedo.

Si quiero dormir,
de verdad lo digo
Pero a qui sigo,
tres cuarenta y cinco.

No me hables sobrino,
que la tita es india
Y me habla mi niña,
mira que bonica.

Que sabe que yo,
no puedo dormir
Que solo lo intento
Que maúlla el Blum
Porque quiere entrar
Que tu eres su madre
Que quiere volar.

Y viene Moriarti,
arrasca el sofá
Que los tengo locos,
pero duermen más.

Y yo trabajando o andando
me llaman la Juana y el Juan
repe el nombre, menos mal
-          ¡ Mira el motocarro
que acabo comprar!

Poesía resumiá
Si fuera del norte
no quiero saber
Lo que dura esta
pa contar lo mismo
Dios mío de mi arma
Para, para, pa.

A mí me pregunta
y tú como estás
son cientos de miles
no hablo en plural.

Y otros me piden
que siga escribiendo
lo que no saben
que voy resumiendo.

A lo mejor
cambio de cuento
Y la fantasía
 por fin llegará
Que no me pregunten,
 ¿anoche que tal?

Yo abro el blog,
fue solo un intento
A mí se me mira
Y yo estoy durmiendo.

Me tocan el pelo
Parece que es viento
A mí que me dejen
Solo pido un tiempo.

Los vivos los muertos
Los que han de llegar
Los que viajan lejos
Arriba ya están.

Ya me quita el sueño
Despierto de pronto
Me mira la luna
Curriculum ya. 

-          Candela sientaté
Que quiero café.
Y mientras muriendo
Y atando otro cabo
Y ya empieza el ciclo
Estoy caminando.

Y hay más en la lista
No hay lista no puedo
Mi cabeza es grande
En diario no cabe.

Buenos días amigos:

Que ya duermo bien
Lo juro he mentido
Y todo es correcto
Que pase ya el tiempo.

Que curen heridas
Ofensas y daños
Que se haga justicia
Que muera un rebaño.

Que sigan luciendo
Solo los que aman
Pero me amen bien
Me toquen el pelo
Desagan mis nudos
Me besen y abracen
Aunque no se estila
Saca tu a la perra
Que yo me eche un rato
Lo juro yo duermo
No me comprometo
Que no, que no duermo
Y saco a la perra
No me comprometo
Que todos lo saben
Que no es mío el perro.

Ni el gato ni lola
Que fue vacarisa
Que descansa sola.

Mi gato moriarti
Mi mori, momori
Que cuando yo lloro
Se me sube al pecho
Ronea y si siento
Y me huele el pelo
Me roza la cara
Y sigo durmiendo.

Que está conmigo
Desde el nacimiento
Que yo lo pedí
Que habla lo siento
Que este es mi gato
 Y yo soy su madre
Que el resto del mundo
¡SE CALLLE, SE CALLE!

Quitaté gatito
Déjame escribir
Ya cerro el archivo
Vete ya de aquí.

Y el que yo quería
Ha venido a verme
Ni avisa ni ocupa
Siempre está conmigo
Me deja solita
Para que yo sea
Como soy y seré
Auténtica a cien.

Me trae mucha paz
Me deja volar
Se esconde acompaña
Me abraza me escucha
Y no quiero más.

Y dos bocadillos
Con tres días comimos
Que parece bacón
Es jamón y queso          

-          Pues ponlo en silencio.

¿Quién habla? ¡Qué calles!
¡Qué estoy escribiendo!

Luego no lo encuentro
¿Y como lo hago?
Me muero por dentro
¡y si pasa algo!
Vibran mis tripas
No puedo dormir
Si solo lo pienso
Es solo el silencio.

Léase en positivo
Esto es casi un cuento
Vale que no duermo
Pero soy feliz
Estando pa ti
Y sigo durmiendo.

UNA POR MI, OTRA POR TI
Y POR TOS MIS COMPAÑEROS
POR MI Y PARA MI PRIMERO
_ _ _ _ ____
_ __ __ ____
¿JUGUEMOS TODOS A AHORCADO?
_ _ _ __ ___, ___.

Este frigorífico
Lo quiero y lo siento
Arranca de noche
Cuando estoy durmiendo.

Cuando estoy muriendo
Este frigo mío
Ni tiro ni vendo
Otro gran mortal
Que no escuche tanto
Que viva en un piso
Y no en una cueva
Que no le despierte
que duerma, que pueda
soy india por dentro
me despierta el viento
con lista de cabos
no sigo durmiendo
y van dos cigarros
ni tiro ni vendo.

¡Vente Candela
To la noche en vela!.

Poco a poco pago
Que sea el mío
Me entierre y no suene
Cuando estoy durmiendo
No arranque por dentro.

Que no me hable nadie
Ni los de la calle
Que lo siento todo
Me quieren matar
Me muero de vieja
Lo juro te entierro
Me muero de vieja
Y te canto el blus
Despacio en la oreja.

No se llevan bien
La perra y el gato
Te quieren a ti
La noche maullando
La pera es pa mí
Por culpa del celo
Que mamaron todos
Y duerme una cerda
Duerme a pierna suelta.

A las ocho el vecino
Despieza un metal
Se pega un eructo
Ya discuten dos
Y no se hable más.

Y sin evitarlo
Tuve que salir
Espejo en ventanas
Observo y veo
Le  digo: respetos
Pero este rincón
está ya muy limpio
No se fuma aquí
Los porros al campo
A vivir.

Ahora silencio
La loca está aquí
Y yo a dormir.





sábado, 9 de febrero de 2019

INVESTIGANDO


La vida es un laboratorio: ensayo y error. 

A veces ocurren experiencias parecidas a las vividas y piensas que se repiten pero no es cierto, ninguna fórmula es idéntica en una investigación. Solo parece el reflejo de algo que ya ha ocurrido con otras personas en otro tiempo, pero en realidad ni el momento ni las personas ni la información de la que dispones es la misma, seguramente cuanto más avanzada esté una investigación, cuantos más años estén dedicadas a ella, más posibilidad de acierto.

Error, pensar que te está pasando de nuevo, fallo, no es cierto, no es posible. 

Ni esa otra persona es la misma, ni tú eres igual, ni mucho menos el escenario, ni las condiciones medioambientales, ni el grado de luminosidad que como todo el mundo sabe influye en nuestro estado de ánimo.

Cuando quiero morir, que es muchas veces a lo largo de mi vida, porque conozco la muerte y sé que es placentera y un descanso verdadero, cuando quiero terminar de vivir, más que morir, no me queda más remedio que dormir, que es como una pequeña muerte diaria. 

El sueño te repone el cerebro, te da ideas para resolver el conflicto, la fórmula. El sueño, te repara el alma. No es que al día siguiente todo esté solucionado pero si que tienes una nueva fórmula que probar. 

¡Yo ya lo tengo, eureka!

Es posible que este nuevo intento desencadene en error, o quizás como muchos de los otros que hice en la vida, sea un gran acierto. 

Me valoran desde fuera, si, muchos negativamente, personas con muchos menos años de investigación previa a la maternidad, o incluso sin experiencia,  pero no me importa. Tendré en cuenta sus argumentos, igual que cualquier dato que me pueda servir para llegar a desarrollar con mejores resultados mi proyecto.

No saben que hubiera ocurrido si la fórmula hubiera sido distinta, yo si, yo si, yo si. Aprendí lógica en filosofía de tercero y programación. Sé desarrollar desde el inicio, muchos posibles finales que por lógica hubieran ocurrido: 

Si no me hubiera divorciado... si si... si no... si si... si no...  
Si no hubiera tenido a mis hijos... si si ... si no... 
Si no hubiera dejado a Blanca ir a Málaga a aquel cursillo de aquel señor de color tan importante contrabajista... si si... si no...
Si no le hubiera dado a José aquel pescozón que le sacó un moco de las cuencas  del cráneo con más de dieciocho años... si si... si no... 

El que piense que improviso, es porque no conoce mis pensamientos. 

PINCHA AQUÍ PARA LEER UNA POESÍA QUE LO EXPLICA

No pienso mover ni un solo grado mi rumbo. 

Sigo con el timón del barco solo para mí, hago todas las guardias, nadie de todos estos que opinan y valoran va a venir a relevarme en un turno para que yo descanse. 

Lo tengo más o menos claro, esta es la fórmula que quiero y si me sale mal, por mi culpa, y si me sale bien, gracias a mí.

Es posible que que me repudien, que me critiquen, que me culpen de todo miles de millones de seres humanos, pero también puede ser que alguien, uno solo de todos esos millones, investigue sobre  mi fórmula y cuando pasen muchos años más de ensayo y error sobre ella, la mejore y quizás después de mi muerte consiga convencer a todos esos miles de millones de seres humanos que estaban en mi contra, quizás se recuerde como un antes y un después de ésta. 

Sigo pensando por mi experiencia personal anterior a ser madre con los niños y los jóvenes, que la gran mayoría de los padres desconoce la realidad. No saben lo que hacen sus hijos, lo importante es que ellos no lo vean. No es correcta la fórmula de nuestros padres ni es correcta la vuestra, la mía al menos está en investigación. 

Necesitamos entender que los derechos individuales de la persona están por encima de todo, tenga la edad que tenga. Necesitamos enseñar a gestionar la libertad, no administrarla, necesitamos amar pero no servir a nuestros hijos. 

Conste que mañana tengo una larga lista de cosas que hacer para ellos, que me han pedido ellos y a lo que respondo, pero no los sirvo sin descanso aunque ellos no me lo pidan, como se supone que hacen las buenas madres. 

Hoy tendremos asamblea familiar alrededor de una paella que he aprendido a hacer este año. Posiblemente en casi ninguna familia se tomen las decisiones de esta manera, en la mía si. A pesar de ser la Reina y tener la última palabra, mi inseguridad personal y mis ganas de morir diariamente, me hacen ser un elemento del que hay que aprender a prescindir desde el principio. 

La idea es que cuando muera frente a mi chimenea con noventa y dos años, después de haber simulado varias veces mi espiración tal y como he amenazado durante toda mi vida, todos puedan y sepan seguir haciendo en sus propias vidas lo que deben:

Ensayo y error. 


Ensayo y error


Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
La expresión ensayo y error, también conocida como prueba y error, es un método heurístico para obtener el conocimiento, tanto proposicional como procedimental consiste en probar una alternativa y verificar si funciona. Si es así, se tiene una solución. En caso contrario —resultado erróneo— se intenta una alternativa diferente.

Heurística

Descripción

La heurística ​ que significa «hallar, inventar» ​ aparece en más de una categoría gramatical. Cuando se usa como sustantivo, se refiere a la disciplina, el arte o la ciencia del descubrimiento. Wikipedia

sábado, 2 de febrero de 2019

TRADICIONES FAMILIARES


Mi gato Moriarti es muy cansino. No se conforma con poner su cara frente a tu nariz cuando estás tranquilamente recostada descansando en la cama, sino que si hay alguien más a tu lado se pasa el rato de una nariz a otra hasta que lo acaricias. Cuando llevas un tiempo acariciándolo, se va a la otra persona para que cumpla su cometido en esta vida, darle amor.

No penséis que es algo que hace de vez en cuando si se aburre, no, no, es su objetivo y cometido desde que vino a esta casa y hasta el día que se muera. Así pasa de una cama a otra y todos nosotros creemos que somos sus preferidos. Todo el mundo sabe que la impronta es mía pero mi Mori, no solo tiene ojos para mí, la verdad es que es un gato infiel.

Ayer, estando en esta situación tan embarazosa a la que ya estamos acostumbradas, mientras conversábamos Adela y yo en la cama y nuestras palabras se intercalaban con pelos de gato en tó nuestra boca resfregándose, porque todo el mundo sabe que Mori, nunca pierde una ocasión de encontrar a dos de sus amores juntos en la misma cama, si eso ocurre se abstrae en otra dimensión donde nosotros solo somos meros objetos de su gran afición preferida: 

¡ROCETEARSE EN TO LA CARA DE LA GENTE!

Bueno, pues las dos tontas, la tita y la abuela, nos consolábamos porque al final no habían  podido venir Nina y Blanca esta semana, contábamos los días desde el lunes pero al final vienen la semana que viene, otra vez empieza la cuenta atrás.

Poco a poco empezamos a soñar despiertas:

-          ¿Te imaginas que fuera Nina?

Imaginamos a Nina en esta familia de locos, llena de titos, gatos y perros, visitando una y otra casa sin salir del portal. 

¡Qué lujo para una sobrina tener todos los titos juntos!

Así empezamos a soñar y la vimos creciendo.  Caminando y  bajando las escaleras a ver a Alonso, abriendo la puerta de su casa y metiéndose en su cama como hace Moriarti. 

O maullando en la puerta de José para sentarse en la cama con Candela perra. Digo Candela Perra, porque tenemos una Candela amiga y desde entonces le hemos puesto ese apellido a nuestra perra. 

No podemos ni imaginar la de microbios que va a pillar esta bebé, pero lo divertidas que van a ser sus escapadas a Jaén.

Hemos pensado que le vamos a decir que como fue la última en nacer, hay una tradición en Jaén que pasa en todas las familias de bien, que el último en nacer tiene que acostar y despertar el resto de la casa. 

No pienso ser fácil de dormir y mucho menos de despertar, me haré la dormida mientras pueda contener la risa y la llamaré varias veces en la noche para que me toque el pelito. 

Nina pensará, igual que mis hijos, que esta es la cruz que le ha tocado vivir hasta que nazca un nuevo primito, ella como mis hijos, vivirá otra realidad y esperará en los semáforos en posición hombre rojo y cruzará en posición hombre verde, como muchos de los niños que crecieron a mi lado.

Pensará que los árboles de navidad echan chuches cada noche, que es la gente en Jaén lleva un gallo al parque, o un conejo... que es normal tener una cerda, que es lo habitual en todas las familias la vida que ha tenido que vivir y que a pesar de todas las dificultades, de tener que fregar sus propios platos aunque tenga que poner una banqueta para llegar al fregadero, de tener que aprender a cocinar, a poner lavadoras y despertar a los mayores y tender y recoger desde muy chica, esta es la vida que le ha tocado vivir cuando viene a Jaén, la que su abuela, la reina,  se inventó allá por el 9 de Junio del año 2010.

Y para que conste a los efectos oportunos, habla la reina el 12 de noviembre de 2012

https://lenguavivamata.blogspot.com/2012/11/la-reina-de-mi-casa.html


jueves, 24 de enero de 2019

MI NUEVO RETO


Otra noche que no duermo por mis ideas. Se me ha ocurrido una cosa que de seguro será agotadora, como todas las que se me ocurren, pero que para mí es como si me hubiera tocado la lotería.

Es de esas tardes que estás por casa haciendo un arqueodromo y de pronto viene una luz, que te llega de lejos y te explica porque han ocurrido otras cosas que te han llevado a esta idea loca tan alucinante y buena. 

Tengo reducción de jornada en mi empresa, tengo un día de descanso entre semana.  ¿Qué hago yo con él? ¿Descansar? 

No, no, no, ni de coña. Antes de que pasen tres semanas de ocio y desenfreno se me ocurre una cosa que me dejará cao todos los días libres que me queden por vivir.

Soy feliz, que nadie diga que mujer más abnegada, todo lo que hago es por mi propia felicidad. En el Panda Pizzería, he trabajado como una mula y como siempre, cuando algo funciona, lo dejo a su libre albedrío. Al terminar el año, decidí no seguir ayudando tanto por allí y acudir a otros sitios que me necesitan más.

Aquí ando, que no quiero contarlo del todo por si se gafa, pero que sabréis de primera mano el día que todo esté en marcha.

Y lo escribo aquí para que conste, que soy inmensamente feliz, que todo es gracias a mí o por mi culpa y que no me arrepiento de ni un solo paso que di en mi vida.

Empieza  mi nueva agotadora vida, así curo yo las penas: obra, trabajo de oficinista y mi nuevo reto.

miércoles, 23 de enero de 2019

COMPLICAURA DE VIDA


Ayer hacía un frío en la obra, madre mía que desangelado está todo. Puse ventanas pero no están selladas, solo superpuestas. ¡No me queda nada! Levanté la tarima flotante y había gusanos de muerto, no me preguntes porque, esto va a ser más difícil de lo que pensaba. El agua caía a chorro por una tubería, al final lo arreglé y sigo con mi último trabajo.

Yo  sola me complico la vida. El Facebook me lo recuerda cada vez que me trae imágenes del pasado. ¡Madre mía! Es que no hay desperdicio. Mi cerda, mi granja, la presentación de un libro, mi hija a Barcelona, el otro para Córdoba, mis viajes, mis abandonos… no sé si hubo vida antes de Facebook, lo que sí que no me la recuerdan.

El caso es que pasan los años y me doy cuenta que todo lo que hice fue complicarme la vida. Cuando recuerdo que nadie daba un duro por esta casa, que todo el que venía recomendaba las nuevas promociones de viviendas del Bulevar, cinco veces caras, me doy cuenta de que sin complicarme la vida no sé vivir.  

Ahora si te fijas, quitando la zona del parque que es precioso, da miedo ese barrio. Es oscuro, frio... prefabricado.

En lugar de eso, compré un solar, "hice a mi marido" promotor, constructor y empresa para construir nuestra propia casa. Lo hizo todo muy bien, terminamos antes de lo que lo hubiera hecho una empresa seria y nos sobró un millón de pesetas. ¡La verdad, es que era un portento!

Vivir en el centro, que te llamen los amigos para tomar un vino y solo tengas que vestirte, que te dé un apretón el estómago y vallas a casa a cagar, caminar para ir al trabajo cinco minutos, es "complicarse" la vida mucho.

Que todos tus hijos a pesar de tener cuatro, que también es complicarse la vida,  tengan la posibilidad de hacer vidas independientes, aunque todos te buscan porque saben que este año has aprendido a  cocinar, tiene su precio: la “complicaura” de vida.

El caso es que todos los que no se complicaron la vida, firmaron sobre plano o compraron en pueblos porque era más barato, a quince minutos en coche, ahora tienen la vida diaria algo más difícil que la mía.

Si bien es cierto que aunque la policía está para servir al ciudadano,  al final  el muchacho que nos hacía la vida imposible a los vecinos ha sido amenazado de muerte y se ha ido, ahora se vive aquí bien.

En dos años, esta casa será mía, cuajada de hijos eso sí, con mi última vivienda a piso llano en mi cochera, allí es donde terminaré mi obra, tanto física como espiritualmente. 

Lo primero que puse hace 18 años fue esa chimenea, antes que el tejado. Parece que era para mí, para cuando llegara este momento, cuando cediera a mis hijos la casa y este fuera mi lugar.

¡Quiero recibir a las visitas con una lumbre, como si fuera una amiga profesional!

Nadie en su sano juicio haría lo que voy a hacer, pero es que a mí me gusta complicarme la vida. Quiero una bañera delante de la chimenea,  es el recuerdo que tengo de niña, lo quiero para mi Nina.

Quiero entrar por la puerta sin subir escaleras, quiero no saber cómo está el resto de mierda, porque ya no es mi problema, quiero abandonar a mis hijos con la barriga llena, y que todo el mundo pase por mi puerta.

Nota mental pos-post: todo lo que pasa en esta vida es por algo, sea bueno o malo es por algo, quizás hoy recibas una noticia que te haga pensar que ya no hay salida, pero es para que al tocar fondo algo cambie a mejor. Solo hay que seguir construyendo, seguir haciendo cosas y esperar que el transcurso del tiempo y los acontecimientos haga el resto. Yo sé jugar con muchas barajas al mismo tiempo, porque si no me aburro, por eso hay partidas donde gano y otras donde pierdo. Al final, la banca gana.

jueves, 17 de enero de 2019

MATABICHOS


Anoche tuve una pesadilla horrible.

Alguien de mi familia que no puedo mencionar para que no se asuste tenía un problema gordo de parásitos en la cabeza. Se le veía el cuero cabelludo, como si no tuviera mucho pelo y todos los piojos colgando y corriendo por allí. 

Por el suelo garrapatas que saltaban también de él, corrían en busca de nuevos huéspedes.

Como ya he dicho muchas veces, no creo en un Dios sobrenatural, pero si en las voces de mi cabeza, en las señales que nos emiten nuestras pesadillas. 

Nada más ver la situación, me lié a quitar piojos y a reventarlos uña con uña. Los que no habéis tenido niños, quizás no sabéis lo que es eso, pero os puedo asegurar que para mí es un placer al que aprendí a tomarle el gusto, tanto que me hice experta en campamentos y con amigas que no tenían tanto valor con sus hijos. 

Con el asunto de las garrapatas, es la cosa más difícil, pero estaban por el suelo, no tuve que arrancar ninguna, solo tenía que perseguirlas y hacer una cosa que me parece muy cruel, pero que si no lo haces no consigues acabar con ellas, quemarle las patas y después reventarlas.

Me he pasado toda la noche en un bucle de aniquilación que lejos de ponerme nerviosa me ha hecho despertar con una gran paz, como muchos días no sentía, positiva y con ganas de lucha.  

Tras lavarme los dientes, tomarme el café y caminar hacia mi trabajo, extraigo la siguiente conclusión de mi sueño:

Solo me da paz solucionar problemas, hay personas que se pasan la vida cargadas de parásitos, llorando por lo mucho que les pica y diciendo a los demás lo mal que están. 

Cuando me refiero a parásitos, pueden ser personas, pueden ser situaciones o simplemente parásitos misma mente,  soy experta en aniquilar todo lo que no es bueno, todo lo que me carga la cabeza, las fuerzas de la naturaleza que me dañan. 

Solo así soy feliz.

Soy una matabichos, lo dice mucha gente que me ha visto en acción. Me dieron una medalla con forma de piojo hecha con masa de pan y tengo el título en toda clase de insectos, microscópicos incluso. 

No tengo miedo al contagio, los aniquilaría también en mi cuerpo. 

Una vez tuve un percance siendo niña con un montón de erizos de mar y yo sola me pasaba las siestas mordiendo mi pie hasta no dejar una espina. 

Con las espinas de la madera y otros materiales, soy un hacha. La dejo pudrirse y cuando genera líquido y supuración la muerdo hasta escupir el trozo que me hace mal.

Cuando se termina la diversión y queda la cosa limpia me cabrea un poco, aunque respiro tranquila. 

Juro que en las últimas revisiones de mis hijos, cuando ya son más mayores, no sacar nada me frustraba bastante y me entretenía intentando reventar cualquier pizco que pudiera parecer un piojo.

Estoy deseando que Nina acuda al colegio, aquí estoy  para seguir en la brecha, aunque cada día veo menos, me funciona la intuición. 

No creo que sea necesaria mi ayuda, su madre es una gran matabichos también, al final es un vicio que se contagia por generaciones.






domingo, 30 de diciembre de 2018

ESPARTANAS


Cuando subo Asturias, todo el mundo me dice: 

  • ohhhh!! Que bonito!!

Y no digo que no, es muy bonito y el primer año hacía fotos en el bus, todo el tiempo le decía a mi Nela:

  • ohhh!! Qué bonito!! Un horreo! Yo quiero! Qué bonito!! Oy qué bonito! Oy qué bonito!…

Pasaron los años y sigue siendo igual de bonito, luce el sol cada vez que subo, pero la verdad que si las Espartanas estuvieran en un descampado lleno de escombro, en un desierto, en un cuarto oscuro o en mitad de la nada me daría lo mismo, siempre que hubiera un paisano para escanciar sidra. 

Astures locas como ellas hay pocas y cada día estamos peor. En nuestro interior crece el espíritu de las abuelitas de pueblo, de esas que van con las medias calcetín por debajo de la rodilla y la falda por encima, de las que cruzan la carretera sin mirar, cómo perras viejas. 

No tenemos altura de vivir y cada día nos sobra más gente. 

Asturias para mí es el momento ineludible, sabes que tienes que subir cada trozo de vida, máximo de un par de años, ya sea por las fatigas propias de una misma o porque mi Nela me necesita, tengo que subir a recargar baterías y hacer limpia de alma. 

Podía haber sido Asturias, el desierto o Japón, estén donde esten voy a que nos den las cuatro de la mañana hablando o que no se duerma en toda la noche, da igual los montes verdes, los verdes praos, cuando yo vengo todas paran, superan la fiebre, no se echan la henna y salen de sus problemas para cargarse conmigo de buenos sentimientos,  dedicarse a disfrutar del momento, porque estamos muy lejos y se termina la oportunidad de renacer. 

Asturias, ¡el mejor lugar para nacer mil veces!

jueves, 4 de octubre de 2018

MI INSOMNIO


No me cabreo cuando no duermo, esto ocurre desde muy niña. Por las noches ponía ropa sucia en el filo de la puerta para poder encender la luz y que no me regañaran. Jugaba con mi pollito, dibujaba... esos son los recuerdos que guardo desde siempre de mis noches de insomnio. 

Ahora escribo, hago croché o hablo con mi abuela Dolores aunque esté muerta.

No necesito ni ouija ni nada, hablo de forma natural. Los que me conocéis sabéis que no creo en nada que no sea natural, por eso mismo me parece muy normal hablar con los muertos que admiraste en vida y la mía es la Dolores.

Supongo que cuando muera, alguien hablará conmigo de forma figurada y le contestaré lo que me parezca, que será lo que esa persona sabe que hubiera dicho si estuviera viva.

Esto no es más que conocer al muerto y hablar por él, no hay más, aunque  no siempre nos responde. Hace tiempo que no hablo con ella, creo que ya está lejos de mis recuerdos, supongo que porque voy para vieja y se suman muchas cosas en mi vida, muchos pensamientos que dirijo a otras personas vivas o muertas que tienen prioridad.

Tiene prioridad mi hija ahora, la que va a ser madre, todos mis pensamientos libres, los de  mis tiempos de insomnio son para ella.

Tiene prioridad mi hermano, mi hijo, el gato que se cuela por la terraza a lo de la vecina… en fin, que de momento no hablo con mi abuela, pero que al principio de mi nueva vida, cuando me bajé a mi primera casa, la que hice en seis meses para quedarme sola en libertad, sí que hablaba. Me dijo, textual:

-          Niña, tu sigue, que esto no acaba nada más que de empezar.

Juro que me lo dijo una voz en off.

Entonces pensaba que iba a ser escritora, que lo que acababa de empezar era una larga carrera con las letras que escribo todas seguidas, pero no fue así. Ahora veo que lo que acababa de empezar era esta vida de locura, donde un año escribo un libro, al año siguiente viajo miles de kilómetros en furgoneta y al otro me meto en líos empresariales.

Todo es para mí igual de divertido, si no, ten por seguro que no lo haría. No podría estar escribiendo libros toda la vida, ni viajando, ni seguramente la aventura empresarial dure mucho para mí, porque cuando todo esté bien, cuando ruede sola, seguramente me aburriré y se me ocurrirá otra locura más gorda que me haga caer muerta en la cama y no poder dormir por las noches, como esta misma de hoy que son las 5:31 cuando hablo por escrito y llevo un rato dando vueltas en la cama.

Voy por la mitad de mi nueva vida en libertad, supongo que me quedan unos años por lo que espero poder terminarlo todo.

Ahora, no hay comida en mi nevera, cuando friego es mucha mierda y  tengo a mis hijos abandonados, 

Que se vayan acostumbrando que ya mismo tienen dieciocho y los abandono de verdad, si no lo hacen ellos antes. 

¿Me habéis escuchado alguna vez decirlo? El 14 de abril de 2021 termino de pagar esta casa y abandono a mis hijos definitivamente.

Ya queda menos, solo tres años, cinco meses y diez días, tengo por escrito cuando me quedaban siete años.





sábado, 22 de septiembre de 2018

SU PROFE PEDRO


¿Sabes de qué me he dado cuenta? 

Que no lloro por las cosas malas. 

Cuando el Pompa me infló un ojo no lloré. 

Afronto con mucha rabia y con la sensación de dolor que tienes cuando te pegas un martillazo:  maldices, sueltas improperios y gritas, pero no lloras, no tiene sentido llorar, por eso no te va a doler menos. 

Solo lloro con las cosas buenas y emocionantes, películas, reencuentros…

Casi todo lo que me pasa en la vida es espectacular, en serio que son cosas muy bonitas y exageradamente especiales. El reencuentro del otro día de mi Adela con su profe del conservatorio no pudo ser menos. 

Tres días dándole vueltas la niña que no quería ir, desde que lo vio por casualidad cerca del conservatorio. Ya sabíamos que estaba de vuelta, pero no nos habíamos atrevido a contactar.

Por supuesto, su profe no la reconoció, dejó a una niña de 12 años y ahora es una mujer preciosa. Ella que no se acordaba de su cara del todo y  jamás en la vida se hubiera atrevido a decirle nada y él que ni la vio, no hubo encuentro.

Este par de humanos más que amor lo que tenían era pasión el uno por el otro.

Cuando le tuve que contar que su profe se iba, la reacción de la niña fue la que le corresponde a una digna hija de su madre. Esta niña no llora tampoco por las cosas malas:

-          Tienes que ir a despedirte de él…

-          No, no quiero verlo, ¿no dice que se va no? Pues que se vaya,  ya me he enterado, ¡no voy! He dicho que no voy y no voy…

Así hasta que se despidieron con muchas lágrimas en los ojos y con mucho dolor, de verdad verdadero. 

Me consta que para su profe también fue duro, Adela era especial por sus dificultades extremas para salir adelante con la música, el instrumento lo llevaba de calle, pero suspendía lenguaje musical todos los años. Recuperaba segundo con tercero, cuarto fue un infierno, necesitó una madre oyente en clase para sacar los cursos de elemental, cerrabamos el conservatorio metidas en las clases de su seño Maria, que creyó en ella en lugar de animarla a no presentarse como hizo su profe oficial. 

Se presentó a la prueba para iniciar el profesional con muchos nervios y poca esperanza.

Recuerdo hacerle un moñete y ponerse muy guapa para ese día, decía que al menos, ya que no lo iba a hacer muy bien que la aprobaran por ser muy bonica, por lastimica. 

Como le predije a su hermana, no fue ni la mejor ni la peor y cruzó la frontera. 

¿Qué pasó al año siguiente? 

Se fue su Pedro y ya nadie pudo retenerla.

Dejó el conservatorio.

Muchas veces quiso tirar la toalla durante los años de elemental, yo marcaba el teléfono de su profe y le decía:

-          Díselo tú, que te quitas.

Al otro lado se escuchaba a su catalizador:

-          ¡Petarda! Que tienes mucho genio, venta pa ca.

-          ¡Vale! Pero … es un … o …. Y bla bla bla gritos de de la niña que se trabo la garganta de un adulto… rabia… llantera falsa y vulgar…

Pero la niña volvía una y otra vez.

Subíamos las escaleras del conservatorio el jueves, con nervios las dos porque sabíamos que seguro iba a ser muy emocionante, cuando abrimos la puerta del aula nos encontramos un profe con muchas más canas que nos recibió con una cara indescriptible. 

Clavó en el suelo una rodilla, cogió la mano de mi niña y le dijo una poesía que no recuerdo pero que era seguro algo que ellos hacían de forma habitual. Se abrazaron tanto rato y se dijeron unas cosas que parecía aquello un velatorio, llorando todo el mundo, emocionados:  ¡Cuánto he hablado de ti Adela! … ¡petarda!

Cuando lo abracé, solo pude decirle:

-          Se quitó, no pude retenerla, se quitó.


No pude hacer nada, para ella fue una ruptura sentimental tan grande que no pudo con ella. Este verano ya lo tenía claro, al ver a su hermana a la que imita sin ningún disimulo desde niña, decidió volver a la música, así se lo tatuó en el brazo y ahora, no sé porque, siempre hay alguien o algo que nos ayuda, y nos ha enviado de vuelta a su profe Pedro.

jueves, 14 de abril de 2011

CINCUENTA Y SIETE DIAS

Le brillaban los ojos mientras me susurraba su historia bajito para que no se enterara el abuelo, a pesar de llevar más de veinte años muerto. Muertos los dos su amor y su marido, ya no había motivos para esconderla, pero bajaba la voz y me hablaba en secreto para que no se ofendiera mi abuelo, que decía andaba aún por allí, a su lado.

En un pueblo de Andalucía, dos niños, siempre juntos, desde pequeños. A la espalda de la casa, las huertas. Tan solo con una pequeña hilera de palos amarrados con pita y piedras para delimitar.

Juegos y árboles frutales compartidos.

El pueblo terminaba suavizando sus colores en las huertas. Tras ellas, los campos de olivos, con algunos claros de cebada, para dar alimento a las bestias. Acequias que serpenteaban la tierra a la vera del río, cuarteándola por las lindes.

Huerta con huerta, dos niños, vecinillos.

Ella era la mayor de los hermanos, por lo que no tenía quien la cuidara. Desde el día de su nacimiento, él siempre pendiente de su Dolores, era su bebe. Solo era mayor por unos años, la distancia suficiente para saber a quién le tocaba cuidar de quién. Nadie podía hacerle nada a su niña, nadie se atrevía a tocarla ni a decirle nada con malas intenciones. Para eso estaba él, que era como su hermano mayor.

Era época de bonanza, no había llegado nuestra guerra. Había jornales para trabajar en muchas fincas. Andalucía, Extremadura, Castilla, no faltaba el trabajo, sin tener que salir muy lejos. Los productos tenían salida gracias a la guerra que se libraba fuera de España, y el trabajo abundaba.

Su padre pasaba largas temporadas fuera de casa para traer unos jornales, y cuando se lo permitía la situación familiar su madre y toda la familia salía junta a trabajar. Familias enteras viajaban en busca del pan, también la de Pedro Manuel.

El nacimiento de Dolores fue muy festejado en la familia, y ellos, aunque no de sangre, se consideraba como de la familia, vecinos de toda la vida.

La rivalidad del hambre no había comenzado, por lo que el nacimiento de un niño era recibido con alegría, no con preocupación.

Era todavía muy niña cuando comenzó la escasez. A pesar de que se hablaba mucho de reforma agraria y de reparto, al final todo quedó en unas pocas tierras arrancadas a los señoritos, que solo llegaron para unos pocos. La escasez de trabajo llevó a las revueltas, que eran reprimidas con gran violencia. El desarraigo de los que debían emigrar dejando casa y familia atrás, hizo aumentar el odio entre hermanos. La situación de crisis empeoraba cada vez más, debilitando la recién nacida república, y finalmente estalla la guerra y con ella más penurias y el hambre.

Por entonces ya los hijos se recibían con más preocupación y rechazo. Las hijas regañaban a sus madres por quedarse embarazadas, porque sabían que la carga era compartida. Sabían que si escaseaba el alimento, esa boca que venía, le quitaría el poco que había.

Él recordaba el nacimiento de Dolores como algo muy alegre. Corría el vino y sacaron la matanza para festejar. Así se lo contaba en las largas tardes que le tocaba quedarse al cuidado de ella, mientras los padres salían a trabajar o a la corta de olivo para conseguir leña para los fogones, a hacer picón para los braseros.
Era tan cariñosa, besucona y sonriente, que se llevaba de calle a todo el mundo.

Desde niños se amaban con ansia, corrían y crecían por las calles de su pueblo. Crecen y siguen creciendo y siguen creciendo, con solo algunos besos y miles de millones de palabras de amor.

Eran aún dos niños cuando todo explotó como se veía venir. Solo quince y diecinueve años. Todos los jóvenes estaban llamados para defender la República, a no ser que decidieran unirse al alzamiento.
Eligió el bando perdedor.

Eran dos niños, demasiado jóvenes para casarse, pero no para la guerra. Matar o que lo maten si, pero no hacer el amor.

Él le dijo, textual tal y como contaba mi abuela:

- Dolores yo te quiero y se que no voy a volver. Al menos una noche quiero que seas mi mujer.

Y así lo hicieron. Se escaparon juntos varios días, y al volver dijeron que se habían casado. Solo me contó eso, pero puedo imaginar lo que pudo ser esa escapada. Con la amenaza inminente de la guerra, con la muerte escondida tras las cortinas se amaron durante días como si se fuera a acabar el mundo… su mundo, en el que vivían desde niños, había terminado. Sabían que eran pocos los que volvían, y si lo hacían era para morir en casa.

Se fue a la guerra. Todos nos imaginamos guerras lejanas, de americanos y orientales en países exóticos, en la selva o en el desierto. Pero esta guerra estaba a tres kilómetros, al otro lado de las huertas, frente al río donde todos se bañaban de niños, antes de elegir uno u otro bando.

Las mujeres del pueblo cocinaban para sus maridos.

Ella siempre dijo que era su mujer.

Todos los días venia al pueblo el parte de bajas, todos los días, había lagrimas en el pueblo. Ella le hacía magdalenas y le escribía cartas. No sabia escribir, se las escribían. Encabezadas con aquello de “espero que a la llegada de esta carta estés bien”, y después lo que quería decir.

Él le hablaba de muchas penurias, de muertos, de hambre y frío. Luego le decía:

- Pero estoy bien Dolores, estoy bien.

Un día, el día cincuenta y siete desde su supuesta boda, estaba mi abuela en el portal de su casa, al fresquito de su siesta. Cuenta ella que sintió dos manos muy frías que le agarraban los pies desnudos, sin zapatillas. Se despertó de pronto y le dijo a su gente:

- Han matao a mi marío.

Dicen que fue así. Y al día siguiente, en el parte de bajas. “Su mario”.

Así lo llamó siempre “mi marío, mi primer marío”.

Fue de luto riguroso tres años. Imagina que viuda con quince años. Con la cara blanca y redonda de una niña, toda de negro, con su pañuelo en la cabeza.

Parece que veo a mi niña vestida para un concierto, solo le falta el pañuelo.

Las viudas han de ser viejecitas, con arrugas y canas. Esta viuda era una niña.

Después, un viudo con hijos la recuperó para hacer una vida. Muchos hijos y vivencias migratorias. Era muy bueno, mi abuelo era muy bueno.

Lo cuidó hasta el día de su muerte, con cariño desmedido, pero jamás pudo olvidar a su amor. No lo besó como lo besaba a él. Nunca añoró tanto sus besos, como lo hizo pensando en los de su primer marido, aquel al que mataron en la guerra, del que no pudo ver ni su cadáver.

Será por eso, que siempre pensó que continuaba disparando en aquel frente, a tres kilómetros, luchando para volver con vida con ella. Será por eso, que mi abuela hablaba de la muerte como un viaje, un paso más, el reencuentro. Nos decía:

- Que este mes también cobro, que paguéis el alquiler, a ver si me van a criticar después de muerta.
Dedicó su vida a sus hijos, y luchó hasta el día de su muerte por defenderlos aunque para eso tuviera que enfrentarse a más de un poderoso.

A su entierro acudieron yonkis, abogados, jueces, trabajadores sociales y madres. El día de su muerte, todos lloraron como niños chicos, todos menos yo. No pude viajar. Me lo impedían mis niños. Cargada como coneja hasta los ojos, no me dejaron viajar. No pude llorarla. No vi su cadáver y aún pienso que sigue en su casa, como ella pensaba que su primer marido estaba en el frente.

Les hablo a mis hijos de la Dolores como si no hubiera muerto. Al principio me decían:

- ¿Cuándo vamos a ir a conocerla?

Dolores, por fin te encontraste con tu amor.

No supimos su nombre hasta hace muy poco. Pudimos llevar su sangre, y no conocíamos su nombre. Hace pocos días, después de muchas llamadas y averiguaciones nos enteramos. Se llamaba Pedro Manuel. Una hermana visitó a mi abuela poco antes de morir. Seguían buscando su cuerpo, no estaba entre los muertos oficiales como pensábamos, era un desaparecido. Le dijo:

- Dolores, mira que si no murió y viene ahora y te busca.

Ella le contesto:

- Está muerto, si no estaríamos juntos.

Va por ti Dolores que siempre estás y estarás, aunque no estés. Pero haz el favor, deja de visitarme que no me das miedo pero todo lo que me cuentas va y se cumple. Malditas herencias las de mi abuela, un reloj de pared de plástico con los filos dorados, y una intuición del quince…




Varios días después de publicado, llegan más datos. Se llamaba Pedro Manuel, una hermana visitó a mi abuela poco antes de morir. Seguían buscando su cuerpo, no estaba entre los muertos oficiales como pensábamos, era un desaparecido. Le dijo:"Dolores, mira que si no murió y viene ahora y te busca". Ella le contesto: "está muerto, si no estarían juntos".