viernes, 10 de abril de 2026

Yo digo que yo, pero anda que tú

Yo digo que mis padres, pero anda que los tuyos. 

Yo digo que elegí fatal, pero...no quiero hacer sangre, mejor me callo como dice la canción.

Cuando hay personas que no tienen problemas verdaderos y se ponen a inventar tonterías, me jode, anda que no, me jode,  porque luego estamos nosotras, sobre todo tú.

¡No inventes!

Tenemos a nuestro alrededor familias perfectas, con hijos perfectos, maridos perfectos, novios perfectos, perfectos en su trabajo, perfectamente maqueados...

 ¡Cómo te pongas botox te mato! Nosotras no,  a nosotras quien no nos saca un pero.

A ellos cero, y si se arrugan al cirujano.

Mira, la cosa va así, no llores. 

Todo el mundo juega al escondite. Para que ellos sean perfectos nosotras tenemos que existir, las personas imperfectas 

Pero la verdad, verdad, se sabe. Tú crees que no, porque tú no lo has contado, pero todo el mundo lo sabe, ya se encargan las otras de contarlo.

Nuestra vida es un desastre, pero ya tienes tu casa casi pagada, tus estudios, y en un año, la mejor de tu profesión.  

Tus hijos están en pie, y todo sola. 

¡No llores!

Esto me lo decía un chiquillo, que no soportaba que nadie sufriera y antes de que alguien estuviera enfadado o hubiera la mínima posibilidad de que empezara a llorar, él ya estaba diciendo: no llores.

No llores, se ha convertido para mí una palabras clave.

¡No inventes! 

Otra 

Si se me olvida reponer el papel higiénico y gritan desde el baño, yo le contesto: no llores.

Si se terminado el secreto ibérico en la cocina: no llores. 

¡No llores, no llores! a gritos te lo digo, para arrancarte una carcajada entre lágrimas que lloro,  y mientras nos da tiempo a disimular.

Porque vivimos la toxicidad de niñas, esas familias perfectas y unidas, preferimos la autenticidad, pero estamos señaladas. 

Todos jugamos al escondite. 

Nosotras nos vamos, nos escondemos, pero ellos siempre nos encontrarán porque son perfectos y solo puede serlo si se comparan con nosotras.

No te rindas, no puedes, no tienes respaldo de nadie. Tú responsabilidad es seguir siendo gallo rojo hasta la muerte, además te divierte, muñeca. 

Yo te quiero a ti, te elijo como a un pokemon, y te protegeré hasta después de muerta. 

Si el universo te manda un mal comienzo haces un gran final. 

Yo voy camino de hacer un final apoteósico porque como salgan las viviendas de Las Aceleradas, ¡paso a la historia de la humanidad del PDV! 

Aunque creo que ya hice historia con aquella mítica canción: do re mi do re mi son tres notas musicales... En las fiestas del barrio del 81.

No hay comentarios:

Publicar un comentario