domingo, 23 de agosto de 2026

VIVE

Nacer nace todo el mundo y morirse no es tan fácil. 

Todo aquel que crea que sus hijos no hubieran nacido está completamente equivocado porque hubieran nacido en figura de sobrinos, sobrino de prima hermano o cualquier otro descendiente del primero de los ancestros que recuerdes, en mi caso la maaama Fefa. 

Es posible que la gente que no ha tenido hijos, hubiera tenido hijos, los que hemos tenido muchos no hubiéramos tenido, al final nacer nace toda la humanidad con todos sus defectos, manías, herencias genéticas, enfermedades, virtudes y actitudes innatas. 

Cuántas personas tienen una peculiaridad que no corresponde a sus padres, pero resulta que alguien recuerda que en algún momento en algún lugar alguien de la familia tenía esa peculiaridad.

¡Cuántos tíos se parecen más a sus sobrinos que los propios progenitores!

Los padres biológicos son meros instrumentos de la naturaleza.

Todo el mundo nace, vikingos y negros hay en todas las pandillas. 

A la hora de morir la cosa también está complicada, tú puedes desearlo mucho porque estás harto de vivir y que te acompañe la mala suerte hasta los 92 años o puede ser que seas una persona que te cuides muchísimo y que tu vida sea dirigida a tu salud tu bienestar tu todo tu, y que la suerte te pegue un hostión en toda la cara.

Yo me comí esta mañana todos mis complementos de magnesio, ribosa, electrolitos y todo lo que mi cuerpo ahora necesita para seguir viviendo, no se si aguántate más de un mes los consejos de H&M,  a veces necesitaría una muerte súbita para ser feliz.

No te lo tomes en plan catastrófico es que de verdad hay veces que dices coño, hasta aquí he llegado y no tengo más ganas, pero no es tan fácil de morirse.

Pasa otro año y otro año y otro año y resulta que pasa otro año y tú, que tenías ganas de morirte nada más nacer, pues llegas a los 92 y el que está todo motivado con la vida,que tiene una vida perfecta, que toda la gente le hace fotos por la calle de lo maravilloso que es y le tiran pétalos de rosas, pues va y se muere, lo queman y andando.

Yo vivo, y no pierdo ni un minuto, aunque a veces arrastre la vida, y por la mañana quiera apretar el botón rojo, después del café, a vivir. 

Que un plan no pita, otro, que un amor se duerme, a despertar gente en el Tinder, que la gente me critica, envidia de mi vida, que no puedo construir, pago albañil, que no puedo viajar, Google maps.

Con todo este rollo lo único que quiero decir y aconsejar a toda la humanidad que me escuche: 

Si estás vivo, vive.

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