El desapego es la capacidad emocional y espiritual de soltar la dependencia hacia cosas, personas o expectativas. Lejos de significar frialdad o falta de amor, es un antídoto contra el sufrimiento que permite vivir con autonomía, disfrutar del presente y aceptar que todo es transitorio. [1, 2, 3, 4]
¿Cómo se consigue el desapego?
Perdiendo.
El miedo a perder, se pierde practicando la pérdida.
Cuando has estado muchas veces cerca de la muerte, el desapego a la vida es brutal.
No quiere decir que te vallas a suicidar, no eso jamás, solo que si te mueres, te la suda.
Todo el mundo que te quiere sobrevive, es un mito que te necesiten, no es verdad, si te lo crees, mal lo llevas, porque algo no estás haciendo bien, ni para ti, ni para ellos.
Mi abuela Dolores me enseñó una gran lección de vida y fue su manera de afrontar la muerte, como una cosa más de su vida.
- Este mes también cobro, a ver si vais a dejar el dinero allí, y pagáis el alquiler que no me critique después de muerta, ¿Todavía estoy aquí?
Pues si tienes desapego a la vida, imagina a todo lo demás.
Si tienes desapego por el dinero, la compañía, desapego por los objetos, el futuro, la vida y la libertad, el amor romántico...eres invencible.
Las aspiraciones terrenales son un cuento chino, el primero en la uni, el mejor trabajo, coche, casa, pareja, hijos... Se pasan opositando toda la vida y no juegan con ella.
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