sábado, 18 de junio de 2011

BESO

Beso en singular, Beso con mayúsculas, Beso sirve de verbo si le pones el “te” delante, beso uno, solo uno, cuídalo.

Como músico que cuida su instrumento, como pintor que organiza sus pinturas, como madre que mima a su bebe recién nacido, sin olvidar detalle alguno, ni cremita, ni polvo que no esté en su debido momento.

Cuídalo y no lo des sin motivo, no lo des si sabes que no estas preparado, si tu boca no está perfecta, no lo des, insinúalo, provoca el deseo en el otro, búscate la vida y arregla tu instrumento, antes de dar El Beso.

Un beso mal dado puede provocar los mismos sentimientos que uno perfecto, los mismos pero contrarios. Si te dan un beso perfecto lo recordarás siempre, si te dan un mal beso igualmente.

Besos hay de mil tipos.... cada uno tiene su momento. Pero no olvides los besos adolescentes aunque tengas más de cuarenta. No dejes que la edad te haga básico y primitivo, no dejes de dar los rodeos necesarios, al grano, si, pero para otras cosas, no para los besos. Si has de hacer el amor, e ir al grano, no importa, ya no tienes veinte años, pero, no la beses, no. Por Dios. Yo... lo siento... retiraría mi boca.

Mis besos, jamás ... mira que te diga ... nunca sin deseo. Ni los amantes ni los fraternales. Ninguno. Ya lo he contao, creo que fue en ABRAZOS. Si la lengua te besa, sea como sea, será porque la Lengua lo desea. Años pasó sin dar besos amantes, muchos muchos, más de los que imaginas. Ahora si, de besos fraternales llenó su vida. Los mejores sustitutos. Olvidas que necesitas el otro, si te llenan de estos. 

Tipos de besos:

BESO NIÑO: es el beso que se dan dos niños, pequeños, y que inmediatamente después va acompañado de una limpieza de labios con la manga de la sudadera y un PUAG.

BESO ADOLESCENTE: es el beso que se da, después de llevar horas cerca el uno del otro, mientras se habla con otros adolescentes, se acercan mas y más.Dulce y tierno, solo en los labios, sin lengua al principio, ser rozan y notan el calor. Normal, con las hormonas como están... hay madre mía.

BESO RONEO: ronear o ronronear, en actitud gatesca, mientras uno está haciendo algo, normalmente importante, el otro, solo le busca la boca. La mira, la desea, se muerde la suya, se chupa sus propios labios, como cuando uno plato suculento y no lo puede comer. Incluso relame es plato imaginario. Así. Finalmente lo consigues, mientras el otro protesta... ¡! joder total porque has tirado el aceite hirviendo, pues no te pongas a freir huevos cuando te beso!.

BESO MAÑANERO: uno tiene que estar dormido... o hacerse el dormido. El otro, besa despacito, moja los labios del otro, sopla para que le de frío. Si esta dormido de verdad, puedes tocar su nariz, abrir su ojo, pero si no. Mas te vale que te pillen confesá. Tu sácale un moco y le dices.... ¡! A que te lo pego, a que telo pegoooo ¡! Mientras saltas desnuda por la cama. Te lo perdonará todo. Dan mucho asco los mocos.

¿Mocos? Otro relato.

BESO DE ... bueno, vale, que no puedo escribir más, que son todos los relatos muy largos ahora y me regañan con razón, vais a quedar tres o cuatro lectoreras.




viernes, 17 de junio de 2011

VOY A VER MI FUTURO

Ahora vengo..... ya.

Sola, me veo sola y libre, deambulo por el mundo, de ciudad en ciudad… errante, visitando a mis hijos y a los hijos de mis hijos y a los hijos de los hijos de mis hijos. Sin dificultad voy y vengo como el que va a comprar pan, duermo aquí y allá, como el que duerme en casa.

Amo, si pero a todos diferentes, nadie por igual. Me amarán… si, lo se y lo harán para siempre. Espero no defraudar a nadie y mantener hasta el día de mi muerte ese halo de locura que me protege: mi capa de la risa raída por el paso del tiempo. Seguir recorriendo las calles de mi ciudad que será cada día una distinta, con mi moto aunque sea viejecita, montada en un sidecar, tendré para pagarlo, lo se.

Cumpliré mi sueño... iran a EuroDisney. No una vez, cada año. Ahorraré para llevar a mis niños, que seguirán siendo siempre niños. No serán de mi sangre, no serán los mismos, cada año en bus o en avión teledirigido. Si, ellos en asamblea decidirán donde lo quieren dirigir. Cada año a un sitio distinto.

Un avión lleno de niños y niñas, con monitores locos y niños,…. de los que no crecen. Grandes pero niños. Y yo allí, revolcándome como mi cerda Bacarisa, con ellos. Su barro el más curativo y enriquecedor del mundo, la carga nuclear que necesito para seguir viviendo. Y todo el mundo: “esta Lengua que no se muere, con lo vieja que es...” eso que no saben que puse el contador a cero este año. Jajaja

¡A saber los tratamientos carísimos que utilizará, le habrán cambiado la sangre, todos los años”.

Pues sí, todos los años el tratamiento de cumplir mi sueño, una y otra vez. Ansiosa que soy y seré hasta el día del juicio.

¡Hostia!, me imagino ese día en el juicio, a Dios... “pero si siempre me negó, ahora ¿que hago? “ y el demonio “pues yo siempre estaba por medio en sus decisiones”... San Pedro mediando…” Aay, si ya ha venio varias veces por aquí, habrá que dejarla entrar algún día”.. y yo “Al infieeeno, al infieeeno, que yo no piso la baldosa llamativa, que ya me lo sé”

Mi futuro es cierto, lo se, que vengo de verlo. Es bueno, para mi y para los míos. Todos pillarán su rasponazo de felicidad. Gastaré dinero a manos llenas... me pondré toda loca y me gastaré los 5 euros que tengo, como dice Joaquín, de golpe, viviendo peligrosamente. Dame ideas que no se ni como gastar tanto dinero.

Y moriré sin un duro, como los grandes, sin un duro viviré tal y como me crié y seré rica para siempre.

Aaahh, otra cosa, no viviré en la misma casa, me mudaré donde esté mi trabajo, para poder seguir caminando y escuchando los sonidos de la mañana al ir al curro.

Hoy, mientras la Lengua caminaba, una sonrisa de oreja a oreja cruzaba su cara, recordando aquella noche que te abrí el ojo con dos dedos. Jajjaja.. eso porque lo dices tú, yo te creo... me lo imagino y sonrío sola, me mira la gente, ¡que miren!, jajaja a ellos les pasaría igual si recordaran algo que no recuerdan haber hecho.

Cántame si te atreves a capela, desafinando con voz de moñasss... cántamela en hispaniglis.


jueves, 16 de junio de 2011

MAMÁ, UN MONSTRUO EN EL ARMARIO

Nació de forma natural, asistida tan sólo por una matrona, sin dar trabajo ni tan siquiera para nacer. Dulce, risueña desde sus primeras horas. No lloró. Tan bella y tan tímida como una mariposa, vino al mundo en no sé que parte de él.



Vivía en una cabaña situada en la ribera de un río, en un gran bosque de acacias, virgen sin explotar. Su madre se dedicaba a la artesanía, que cada semana llevaba al pueblo y enviaban a Europa. Aisladas del resto del mundo, vivían las dos y con ellas un monstruo muy bueno y grande de anchas espaldas y poco cerebro, pero trabajaba la huerta, recogía leña y protegía a la familia de cualquier intruso. Juntos, jugaban por el bosque, mientras aprendía de él sus secretos. Senderos, atajos, nacimientos de agua, plantas y frutas comestibles. Debían aprender todo eso por si algún día se perdía o se quedaba solas, poder sobrevivir hasta que llegara la ayuda.



Pasaron mis primeros días de vida, ahora recuerdo, poco después de mi nacimiento. Tú dirás ¡Imposible! Pues es cierto. Son sólo imágenes entrecortadas, colores intensos de ropas, olores … pero los recuerdo.



Recuerdo el olor a aceite y cremas de bebé. Ahora lo sé, porque vuelvo a saborear esos olores. Era muy dichosa con mi monstruo, era muy bueno. Jugábamos durante horas en el baño, a barquitos, a pompitas, a disparar agua con la boca, a bucear. Él me llevaba en sus manos; yo aún no sujetaba del todo mis piernas.



Panza abajo, me cogía por la barbilla, en la bañera para que pataleara y me sumergía rápido para que aprendiera a respirar y luego, sentadita, con una pajita me hacía pompitas. Sí. Era el compañero de juegos perfecto. Todo lo que hacíamos juntos era así, como si fuera el último día de su vida conmigo, total dedicación. Mucha más atención de la que yo le prestaba. A veces, correteaba como un perrillo, mientras yo no le hacía caso, porque me llamaba la atención otras cosas, la tele por ejemplo. Era bastante pesado a veces.



Mamá nos regañaba, claro a ella le tocaba limpiar todas nuestras travesuras pero, yo las disfrutaba al máximo, era muy feliz. Recuerdo cuando me recostaba en el vestidor, como me hacía pedetes, como me ponía cremita por todas partes de mi cuerpo, con masajitos, canciones dulces de monstruo, claro, sin palabras, sólo sonido, no sabíamos hablar ninguno de los dos.



¡Cómo mordisqueaba mi cuello! Las tetillas, ¡Qué risas…. que ratos más buenos! Cómo me acariciaba con sus labios el ombliguillo y el toto. ¡Cuánto rato pasaba allí! Yo le pegaba golpetazos en su cabezón, era aburrido, cuando pasaba un rato. Pero él se paraba allí mucho rato, era un juego muy aburrido.


Luego me ponía mi pañalete y a seguir jugando, era el mejor monstruo del mundo.



Pasaban los días y los días, yo estaba muy contenta y no tenía miedo cuando estaba con él. Nunca me podría pasar nada malo con mi monstruo y todas las niñas del cole me tenían envidia.



Salía de nuestra cabaña, en invierno y verano montada en sus hombros. Yo para él era un mosquito. Siempre muy delgadita, con la piel muy blanquita y suave. Él fuerte, grande, era el mejor padre que podía tener, era mejor tener un monstruo que un padre aburrido como el resto de mis amigas. Nunca conocí a mi papá verdadero.



Para ir al colegio había que andar un camino muy largo que siempre en invierno se llenaba de barro, ramas y muchos charcos. El cole era una cabañita en el centro del bosque, donde acudíamos una vez en semana todos los niños y niñas de todas las edades a recibir clases de una maestra que venía de la capital.



Las demás niñas venían con sus papás en sus todo terreno y pasaban mucho miedo cuando sus coches patinaban y se tambaleaban en el barro con la lluvia o la nieve que congelaba sus motores al volver. Pero yo, no tenía ese problema, sonriente iba a casa a los hombros de mi monstruo, comiendo un bocadillo que me traía a la salida.



Risas y cariñitos, saltos y carreras, no tenían comparación con las fatigas y mareos que pasaban las otras niñas en sus coches. Volvíamos hablando mucho, bueno, él era un poco callado, pero siempre hacía tonterías y ruiditos que me hacían reír.



Recogíamos frutos en primavera y saltábamos sobre los charcos en época de lluvias, siempre a la vuelta que ya no había que ir al clase. Una vez en casa, tras recibir los regaños de mamá, me ponía mi pijama y me calentaba frente a la chimenea.



No recuerdo cuanto tiempo pasó, pero recuerdo el día en que mi monstruo, se volvió malo. Yo se lo decía a mi madre, que el monstruo se había vuelto malo, pero ella no veía al monstruo que vivía con nosotras, debía ser imaginario.

-        Mamá, hay un monstruo en mi armario.
-        Venga, niña, siempre pones excusas para no ir a la cama; los monstruos no existen.
-        Sí mamá, es mi monstruo, siempre ha vivido con nosotros: me lleva al cole, está en el armario y es malo.
-        Sabes que no es cierto, que los monstruos no existen, venga a dormir.




Tras cerrar la puerta, me quedé sola en mi cama, arropada hasta los ojos, sabía que ÉL estaba allí y ya sabía que había dejado de ser el monstruo divertido de siempre, algo en él había cambiado. La culpa era mía, ya no me gustaba jugar con él, a lo mejor me estaba haciendo mayor.



¿Ves? Ya se abre la puerta despacito, mamá está dormida, no me escuchará gritar. Si me quedo muy quieta, a lo mejor piensa que me he dormido y se va. Mejor así calladita, que no venga a por mí. Otra vez me tapa la boca con sus manos grandes, es por si se me escapa un grito, no quiere asustar a mamá. Con la otra mano me manda callar con un dedo.
Sí… ya lo sé, ya no gritaré, me da miedo pero no quiero asustar a mamá.



A veces sin querer, me tapa también la nariz, pero cuando se da cuenta pone bien la mano, no quiere que me muera sin aire, sólo quiere jugar.



¿Qué quiere hacer? ¿Por qué es malo ahora? ¿Será un juego? No me parece que sea algo bueno, pero quizás esté confundida.



Metió un dedo en su boca, lo relamió un poco y bajó por mi pecho, mi barriga, hasta mi toto.

¿Qué hace? Busca mi toto y me toca.

¿Será normal?

Seguro que todos los monstruos hacen eso con sus niñas. Y yo no lo sé.

Esa noche, sólo fue un rato, no quiso jugar mucho, y se fue.



Me quedé en la cama, con los ojos abiertos mirando el techo, mucho rato. No recuerdo cuando me dormí. Al día siguiente, todo había vuelto a la normalidad, mi madre volvía a jugar y a ver a mi monstruo, ya no lo negaba como aquella noche y él, era bueno otra vez, un buen monstruo. Pensé, ¿habrá sido una pesadilla?



Pasaron muchos días, ya casi no guardaba recuerdo de aquella noche.



Pero un día de primavera, cuando el sol apretaba, mi monstruo sudaba mucho, hacía calor. Nos paramos en un nacimiento a refrescarnos y beber. Jugamos con el agua, y nos sentamos a descansar. Yo le tocaba su cabezón y su cara, para secar el agua con mis manos. Estaba sonriendo como siempre, cuando de pronto su cara cambió.



Cogió mi mano y la bajó hasta su pito. Yo estaba asustada, pero no sabía si eso era malo. Tantas veces nos jugábamos a eso, nos tocábamos el cuerpo jugando, que esa parte, aunque nunca la ví, era normal
¿No?



Apretaba mi mano, para que apretara a su vez su pito y se movía muy rápido.Con su otra mano, cogió mi cabeza y me obligó a bajar. Restregó su pito por mi cara.
Eso sí que me dio asco, eso no era divertido, olía muy mal a sudor y pipí. Comencé a llorar y a gritarle que no me gustaba ese juego, ¡No me gusta! Hasta que por fin paró. Aunque pasó mucho rato hasta que paró, o por lo menos yo pienso que pasó mucho rato. Otros juegos eran divertidos y yo siempre quería jugar más, pero este, este era muy feo y se me hacía muy largo.



Me devolvió a sus hombros y comenzó a saltar y cantar de nuevo. ¡Menos mal!
Mi monstruo volvía a ser bueno.

 Ya no lo volverá a hacer, pensé. No va a pasar más. Pero no fue así, pasó una y otra vez. Y cada vez que ocurría yo pensaba, no va a pasar más, seguro que no. Es muy bueno, sólo que a veces, se pone malo.



Un día, comencé a notar que se me movían las tripas, como cuando tienes mucha hambre, pero acababa de comer.




 ¿
Qué extraño? Se mueve mucho. ¡SSSSHHH! No pienses eso, las niñas no pueden tener bebés sin tener ni novio. Había escuchado en el cole que si le das besos en la boca a otro niño, podías tener un bebé. Pero yo, ¡Puaj… Que asco! Los niños son todos idiotas y no dejaría que ninguno me besara.



Aquella noche pensé: quizás esta noche mi madre sí me crea. ¿Cómo es posible que no vea al monstruo, si está todos los días jugando con las dos? Incluso la ayuda en casa, a veces. Yo sabía que ya estaba en el armario, lo ví entrar y esconderse. Deseaba con todas mis fuerzas que se fuera, porque siempre que se metía en el armario, se ponía malo. Aunque después se volvía bueno.

-        Mamá, hay un monstruo en mi armario.
-        Siempre con lo mismo, nena, desde pequeña.
-        Mamá… Abre la puerta y lo verás.




Mi madre abrió la puerta del armario, pero no miró dentro. Sólo lo hizo para que me quedara tranquila. Pero ÉL estaba ahí, sin esconderse, sonriente de ver, como la engañaba ¡Que ciega estaba, que no lo veía!  ¿Sería verdad que era imaginario?

-        ¿Ves? Aquí no hay nada, venga a dormir ya, que estoy muy cansada, dame un besico.



Salió de mi cuarto. Me quedé un momento sola, tan sola y asustada. Me sentía tan tonta.

 ¿Estaría yo loca?

Se lo decía y se lo decía, una y otra vez  y no me creía. Me levanté de mi cama, me dirigí al armario, abrí la puerta con rabia y lo miré:


-        ¡Ves cómo si hay un monstruo en mi armario! - grité desde mi cuarto.

Él seguía allí, sonriendo pero malo, fue muy divertido para él.  Entonces se escuchó a mi madre que decía:

-        Cariñoooo, ¿Dónde andas? Ven a la cama, ya que luego te pones con la tele y te quedas dormido.
-        SÍ, ya voy, espera un minuto vida, que te acompaño.



Me miró con ojos de malo y por primera vez me habló mi monstruo susurrando para que no le escuchara mamá:  



- ¡VOLVERÉ!


LVM


¿POR DONDE EMPIEZO?

Éste tampoco se vale,
me faltan días,
¿ qué hago? xD.... 


¿Si? ... ¿ese? 
no, ese nooo,
ese no que sufro.

NUEVA EXCUSA PARA NO IR AL COLE

Mamá...mamá.... me duele la anemia...  el gitano branco.

Este post, no se vale, pero es que necesitaba que constara en acta, para no olvidar.

DOYYY FEEEE!!

miércoles, 15 de junio de 2011

ASÍNNN DUERME LA LENGUA

Algunos ya sabéis que son pocas las horas que duermo, pero además cuando lo hago acontecen mil movimientos. Es por eso que solo peso sesenta y séis kilos y bajando, que no ando mal de altura, que me voy a quedar más plana que una tabla, y ya sabéis que yo no me opero.

(ver NO QUEREMOS UNA 110)
http://lenguavivamata.blogspot.com.es/2011/04/no-queremos-una-110.html

Podría escribir cosas que me contaron y que no recuerdo haber hecho. Que esté dormida no quiere decir que la Lengua esté callaica.

¡Eso jamás!

Una vez  llevando dos horas profundamente dormida, de repente, la Lengua  se pone en posición alcayata, ojos emplataos, el iris rodeado "munncho"  blanco y el dedo índice en la boca en señal de silencio. 

Varios adolescentes que de madrugaba cuchicheaban secretos, gritaron aterrorizados como en un solo alarido.

- Sssshhh, la vaca ¿habéis visto la vaca?

En otro campamento había ocurrido que al salir de la tienda nos rodeaban vacas, con cuernos como toros, echando mojones más gordos que los ángeles que pintaba mi amigo Miguel Ángel, eso yo lo guardo y sale cuando menos te lo esperas.

Ese mismo verano mientras dormíamos todos al raso me dio ganas de mear. Como un rayo me quite el saco, se baje las bragas y a dos pasos me quedé tan a gusto. Las chicas tapaban los ojos a los niños en solidaridad femenina. Algunos decían: 

- ¡Está despierta, es que es así de basta!

De pequeña, mi madre me cogió por la camiseta una vez, porque me tiraba por la ventana: 

- ¿Dónde vas?
- A mear - siempre igual.

Y así, en la silla de la cocina de aquellas de formica a chorro, con el caño aplastado, como si fuera un pajarito de esos  de regar el césped.

Otra vez me desperté escuchando la voz de una madre desesperada.

- ¡Qué no la encuentro, por Dios! ¡ Qué no la encuentro” sollozaba mientras todos en casa me buscaban, algunos salieron hasta a la calle.

- ¿Qué pasa? - dije.

Al menos ocho ojos cabreaos entraron en el baño.

- ¿Qué haces?
- Durmiendo.
- ¿En la bañera?

Entonces fue cuando me vi.  ¿Cómo había llegado hasta allí? Yo estaba muy agustito, porque eso si, aunque poco, soy capaz de dormirme en lo alto de un pincho.

Podría contar como jugaba con mis cromos, en mi cama, como si fuera una niña poseída, llamadas de teléfono en mitad de la noche, con aquel camisón blanco que me hacía mi madre con sábanas de algodón viejas. ¿Te imaginas?  que miedo xD. Marcando en un teléfono de aquellos de rueda, lentos, con aquel sonido tan relajante. 

Me encantaba sonido de aquella rueda del teléfono, aún tengo uno, era y es muy relajante. Aquí detrás lo tengo, sigo dándole de vez en cuando a la rueda, cuando tengo que pensar, ¡es fantástico!

Me despertaba con el tintineo de llaves cuando intentaba salir a la calle, o aquella vez que mi hermano me pidió un cigarro: 

- Las llaves las tiene la policía - le dije con los ojos blancos y posición de alcayata. 

Lo peor de todo es que todas estas cosas se heredan, y le a tocado al mayor de mis hijos, mi costillita de catorce años. 

Nadie quiere dormir a su lado en los campamentos, ni yo, ¿te imaginas a las dos en una cama? A ver quien se pega más fuerte.Tiene dos paletas partidas de una noche que se bajó las escaleras, tropezó y se pegó con el escalón de la terraza. 

Juega a las estampas como lo hacía yo, te lo encuentras gritando al filo de la cama, señalando al suelo “PIQUILLO, PIQUILLO, NO, NO, NO, NO ... MIA, MIA, ES MIAAA”

Mi padre también hablaba solo, y seguramente su padre y así hasta el principio de la humanidad Barranca. Ahora me toca a mí hacer las guardias que en su día tenía hacía mi pobre madre conmigo.

Asínn es la Lengua y asínn duerme.


Nunca jamás despierto, solo recuerdo sensaciones, la meada calentita en la cocina, despertar en el sofá con la voz dulce de mi madre que me devuelve a la cama... Decía que no era bueno despertarnos a la gente que nos pasa esto... pero al día siguiente, ni hoja, me lo cuentas y reviento de la risa. 

Otra cosa es que el que está al lado no se ría tanto, cuando le abres un ojo con dos dedos, y le preguntas si está durmiendo, o  le pegas una patada al nórdico de pronto si te da calor, o le preguntas cosas para que te conteste; lo peor del mundo es que nos juntemos dos iguales, imagina la noche hablando y mandándonos callar con besos, todo eso durmiendo y despiertos, ¡los pobres vecinos!

En el futuro, ¿camas separadas? ¿acostumbrarse? ¿Resignarse? 

No creo que pueda controlar mi lengua y mi cuerpo nunca. Buscaré un igual por compañero. Que no duerma, que me ame, que se alegre cuando le abra un ojo y me bese despacio sin dejar que me despierte, y me folle hasta dejarme tranquila, y que por la mañana, me lo cuente.   


lunes, 13 de junio de 2011

MEJOR ENCIERROS CON CABRAS



Y digo yo… con toros como estos ¿por qué no organizamos mejor encierros con cabras? ¿o con "jabalíSes"?¿o con perros de presa? ¿o con ratas ? si, eso… con ratas ... echamos un saco de ratas sin escapatoria y a correr “tolmundooo pa tos laos”, total, muertes lamentaríamos menos.

La adrenalina, no me digas, la misma, solo que sin riesgo a la vida y cambiaríamos gritos por risas.

Cabras salvajes con sus cuernos retorcidos, que hagan daño, contusiones y huesos rotos, pero nada más. Hasta yo correría.

Y tú dirás si eres de Jaén: “cucha tu que pollá, menuda polliná, una cabra no es un toro”.

Si, ni un burro un caballo, pero todos esperabamos en las carreras de Santa Elena, cuando llegaba el tío del borrico. Porque además de emoción, producía risa.

Ese trote señorial de los caballos no llena, está muy visto. Cuando llegabaa el burro, corriendo a saltitos con su trote cochinero, todos gritaban de euforia.

Es una propuesta la que yo hago, que menos muertos y más cabras. Aunque los accidentes están en cualquier parte, burros, caballos, cabras o toros. Nunca se sabe…



A ver, si te ha dao repeluco al ver estas imágenes, es que tienes sensibilidad y corazón. Si por el contrario, te ha producido una risa espontánea, debes preocuparte... pero si has puesto una y otra vez el vídeo nada mas que pa reirte a sabiendas de lo que iba a ocurrir, como ha hecho la lengua, ... debes preocuparte, comienzas a asalvajarte, ponte en tratamiento !ya¡

domingo, 12 de junio de 2011

NOTARIA PROLETARIA Y JUEZ DE PAZ

Con mis faltas de ortografía y tachaduras, levantando actas a mano, soy Notaria Proletaria y Juez de Paz en los conflictos de mis vecinos.

¡Menudo sobresueldo!

Ayer me pidieron de nuevo que levantara acta de otra pelea.

- Es que mira, me pone la mierda del perro en la puerta de mi casa  - dice la vecina.

- ¿Y tú qué haces? – le pregunto.

- Con un papel, se la llevo a su puerta. Pero el otro día me pilló, abrió y me empujó, me dijo: pu... y lo que sigue. ¡Ea! en comisaría terminamos.

No hay nada como ser Notaria Proletaria y Juez de Paz, también abogada defensora de menores. Solo les faltaba salir de su entorno para llevarlos a un colegio, a aprender a ser un buen ciudadano. Me llena ver como confían en mi palabra y consejo, porque siempre intentaré mediar en sus conflictos.

- Vecina, vente y me levantas acta, que le he dicho a la comunidad que hasta que tú no vengas no me fío.

- ¡Pide cita coño!, que soy Notaria. ¡ Qué no puede ser melón y tajá en mano !

La última vez pasaron horas para escribir un párrafo. Eso que yo impongo ¿eh?, que sobre los gritos y las palabrotas, reproches subiditos de tono y casi violencia física, están mis palabras, lentas y educadas, porque aquí me pongo educada en mi papel de Notaria, no como soy de verdad: 

- Tranquilos, hablemos, venga, que si, que llevas razón. Tú también.

Sobre mis faltas, solo he de decir, que mejoro día a día, todo lo que me permite mi maltrecha memoria y una educación en un cole de integración en pleno barrio obrero. Si es que no se pueden sacar de aquí escritores ni poetas. Mi barrio es la cuna del sector primario, el que produce de verdad. 


sábado, 11 de junio de 2011

ERUCTOS

Yo no sé por qué tantos prejuicios con los eructos. En algunas culturas es símbolo de satisfacción y cortesía eructar en la mesa. Igual que en otras pedir las sobras.

Nosotros si eructamos somos unos cerdos y si pedimos las sobras unos rácanos.

Al principio, todo se perdona e incluso se desea. Por ejemplo una madre primeriza, en algunos casos, contados con los dedos de una mano, un padre. No tenéis que daros por aludidos si sois de esos padres que menciono, estaréis en mi mano.

Pues bien, cuando tienes tu primer hijo, el hecho de que no eructe te produce una ansiedad casi esquizofrénica. Vas por los pasillos con el crío pegándoles golpecitos en la espalda, apretándole la barriguilla, acercándolo a un espejo, todo para conseguir el tan ansiado eructo.

Piensa que eres tú, que tienes un eructo en la punta de tu traquea, y que alguien te golpea despacito, pero con ritmo de morse. ... - . ... -. ... -... -...

Eso te ralla, es imposible eructar y además, empiezas a preguntarte “¿por qué querrá esta el eructo?” y siendo un bebe de pocos días, te lo guardas, por rácano. No das ni la mierda que cagas ya desde chico. Bueno eso sí, pero como no cagues, tu máma te va a poner un supositorio de vaselina, te meterá cosas por el culete, así que mas vale que cagues cuando te toque. Cada dos días o así, que si no, ya verás la cara de mala que se le pone.

Es el segundo de tus hijos, el que recoge los frutos y los sufrimientos del primero. El primero acaba en urgencias cada dos por tres, con pruebas de todo tipo, virus que se cogen por ir ... total, por un diente que está echando o un poco de mocos con fiebre.


El segundo no va al médico ni a tiros, todo es normal. Nosotras ya sabemos que hacer en cada momento, y sobre todo perdimos la ansiedad a perderlos, no se mueren tan fácil, no digo que no ocurra, y de sobra sabemos que es la más insuperable de las pruebas para nosotras, pero… son mas duros que el Alcoyano, y se pegan golpes y se rompen huesos, y encima estás contenta porque solo le ha pasado eso.

Volviendo al tema del eructo, cuando tienes tu segundo hijo, no tienes tiempo para golpecitos chorras en la espalda, el otro, te impide pararte en tonterías. Con lo cual, le das el bibi en la silleta, y cuando termina, le dices: “ahora vengo” y te vas y el se relaja y eructa solico y dice: “¿donde está la banda de música que tenía mi hermano cuando eructaba?”

Mis chicos, fueron dobles igual que los primeros y sí, les hacía eructar. Cada uno con su teta, mientras hacían los deberes con los mayores. Anda que se soltaban ¡que va! yo me movía y todo, y ellos ventosa total. Yo creo que podía ponerme de pié que se quedaban colgando de los pezones…¡un caso!.

Con los primeros, que si ponte en esta postura que es mejor, que si agárrate el pecho para que no se ahogue. ¡Como me agarro yo los pechos, si son dos! ¡Y quien borra esta cuenta que está mal hechaaa!

Bueno, ellos comían y como yo estaba con los deberes de los grandes … a veces se quedaban un ratico más, aunque no salía ya nada, para llamar a la próxima toma. Nene,

¡ como llamaban estos dos!, tetas que me salían de los sobacos. Disparaban a presión, lo sé porque una vez, me hice la gracia de disparar de sofá a sofá a los grandes que veían los dibujos.

Un chorrazo en to el ojo, “aahh mamaaaa que ascooooo.” Fino, fino, pero a presión.

Bueno ¿de que estábamos hablando? ¡Ah! el eructo doble, pues bien, yo los ponía frente a frente, sentados con la cabeza cogida por el cuello, como el lavabo de las peluquerías, ¿si? Y ellos con ojos de rana, abrían y cerraban, la boquilla llena de leche, to relajaos. Yo empezaba a jugar a las marionetas.

“ tu, tu, eructa tú.“ y con un dedo, le metía por el bracillo por los sobacos, y levantaban hasta la mano. Jajaaj con su puñico cerrao, o las manos muy abiertas, jjaja.

“No, que yo no tengo ganas”.

“Voy a pegar un eructo que se va a enterar hasta la vecina.”

“Ya será menos”

Todo eso, moviéndolos, para que poco a poco, ese aire sobrante subiera para arriba.

De prrnto “uchak”

“Campeón, campeón, o e o ee ...” el campeón se largaba a su vestuario, a dormir, mientras… el otro, recibía el cariño de su público, y ya con dos manos, unos besos en el cuello, alzas el brazo y le besas los sobaquillos (técnica infalible) y un ratico de cariño relajao y te premia con un eructaco, una sonrisa de satisfacción y a dormir.

Decía en pensamientos: “toma pa ti mamá”

y tu dices “!Ayyy que guapo hasta eructando!”

Que relax cuando te olvidas de lo que te enseñaron de pequeña y actúas, como te llama el instinto. A tu aire, si eructas bien, si no, ya lo harás en tu silleta.

Consejo de Lengua Viva Madre: el mejor consejo es que no aceptes los consejos. Lo que no se puede es tumbar a un chiquillo con la barriga llena de leche y aire mezclado, pero lo pones en una sillita y mira, es por ley, el aire se va arriba solico.

Y el tío se echa un siestón sin estrés ni golpes en Morse, que te babea toda la silleta. Si estas en el campo le pones un sombrero de paja en la cara, y ya auténtico total.

A mí los eructos me dan mucha risa, supongo que de chica me hacían esto, pero con eructos, mi familia no es muy fina, y menos mi tita Eve, que era la tita joven y sin hijos, que nos enseñaba canciones de cagar en alto y esas cosas .