domingo, 26 de junio de 2016

HE VUELTO

Esta noche valoro aciertos y errores, esta noche reinicio el sistema. Mucho tiempo dedicada a una sola cosa, descuidando todo absolutamente.

Esta noche me recompongo y vuelvo a hacer mi lista de tareas: mi cerda, mis hiervas, mi casa, mis construcciones... mi próximo libro, mis próximos libros.

Haré doblete por compromiso y amor, mi compromiso con el unos niños que necesitan que cuente su historia y el amor por un viejo de noventa y cuatro años, “El Picardías” que no solo necesita que lo cuente, sino además compañía para morir dignamente.

Todo el trabajo acumulado irá fluyendo, todo continuará a mi ritmo, disfrutando de la vida, enjaretando quehaceres, aprovechando los segundos, invirtiendo en amor.

Hoy sé, lo que tengo que hacer, mañana empiezo.

Hoy pongo el contador a cero, hoy analizo, hoy valoro, hoy borro y recompongo. Hoy elimino de mi agenda a algunos y añado a otros pocos.

Hoy continuo mi camino, sabiendo que solo el día que esté cerca mi muerte, se valorará mi vida.

sábado, 25 de junio de 2016

TÚ REZA

Ya quisieras tú pa ti
una muerte tan feliz
unas veces es la tierra
para otros es la siembra.


¿Tú qué tienes?
Anda, reza.


Ya quisieras compartir
alegrías y tristezas
ya quisieras tú vivir
en la lucha con su fuerza.


¿Tú qué has hecho?
Anda, reza.


Ya quisieras tú guardar
tus tesoros en la tierra
agua fresca y alimentos
combatiendo las miserias.


¿Tú has sudado?
Ahora, reza.

No está solo,
ya no vengas.

LVM

domingo, 19 de junio de 2016

PERRILLA FALDERA

Acudo a la llamada del amo
después de otra patada en las tripas
hoy está de buen humor, parece
hoy lo soy, hoy lo soy más que nunca
yo ya no puedo ser otra cosa
ni mucho menos ser mariposa
hoy lo soy más que nunca
más perrilla, más faldera, más.

Y así me va.

LVM

sábado, 18 de junio de 2016

MEJOR QUE FOLLAR

Follar está muy bien, yo no digo que no, es cansado si se hace bien pero es uno de los placeres de la vida, te lleva a un estado mental y físico que no se puede igualar con nada. Ahora bien, se puede subir la apuesta, esto es como una puja con placeres.

Puedes subir la apuesta si además de follar amas, eso es impepinable.

El calor humano, en mi caso el de un hombre, los abrazos y los besos, aunque sea en sueños, las conversaciones y las risas, no las puede igualar mi gato, aunque a veces ocupe la mitad de mi cama.

No todo puede ser follar ni tu vida puede girar alrededor de un hombre, debe ser complementario, añadido a tus placeres, compañero para compartirlos.

Yo de momento tengo un montón de cosas más que subirían la apuesta:

Construir, aprender a tocar un instrumento, seguir escribiendo, ducharme con agua caliente...

Puede parecer una tontería esto último, para mí es mejor que follar, que te falte un día y verás como te encuentras mal. Para mis casas, una bañera útero, mejor que un spa. 

Una verdura bien cocinada, un buen pescado e incluso carne si se condimenta bien, el gusto es uno de los sentidos que menos valorado, se puede vivir perfectamente sin él, pero es el que manda en uno de los placeres de la vida:

Comer.

Si me hablas del tacto, un masaje, un beso en la boca... otro montón de placeres para aumentar la apuesta, no todo va a ser follar, la vida se llena con muchos placeres.

Una larga conversación con una amiga, o con dos. No es necesario que las amigas sean las mejores, no es necesario que sean inseparables, nada tiene que ver con el placer de compartir el tiempo con una, o dos, o varias amigas y amigos. Sí, es un poco estresante tener que acudir a tantas partes, pero después, los placeres de la vida se amontonan.

Un abrazo grande, apretao, largo, con besicos de perdiz y caricias en el pelo...

Mejor que follar.

jueves, 16 de junio de 2016

¿VOLUNTOS?

Por la cara interior de mi cráneo, rebotan diariamente ideas como pelotas de goma y no digo nada.

No puedo decir nada porque la mitad de ellas dejan de moverse y no me molestan hasta que empiezan a rebotar y rebotar de nuevo, motivado por cualquier movimiento de cualquiera de las otras pelotas que siguen moviéndose por mis conexiones neuronales.

Así tengo yo la cabeza.

Todo absolutamente lo que ejecuto en mi vida pasó por un proceso de selección interno de meses o incluso años. Todo está perfectamente medido, se saben los pros y los contras, se sabe si es el momento o necesita seguir dentro de mi cabeza un poco más, se sabe si se puede contar y a quien...

A mi alrededor hay mucha gente, unos saben unas, otros, otras, pero ninguno puede saber todo lo que fluye en mis sesos porque no estaría tranquilo y porque muchas son ideas fugaces que no llegan a término.

Yo mismo digo, hablando sola con mi “celebro”:

  • Uy, quita, quita, quita, quita.

Así voy dosificando, y lo que puede parecer un impulso en realidad solo yo sé la antigüedad que tiene en mis sesos. Quizás de uno de mis hechos alguien diga:

  • Hace años que me dijo que lo haría.
Pero siempre estará el desinformado que piense que es un volunto más de la Lengua.

Créeme, nada es un casual, soy muy calculadora, todo está previsto, todo medido. Si me conoces desde hace años observarás que voy ejecutando, que valgo más por lo que hago que por lo que digo, pero sobre todo, valgo más por lo que callo.

Por ejemplo, no puedo decir que en mis decisiones giro trescientos sesenta y cinco grados si veo que estoy condenada a entenderme con alguien que no me gusta. No puedo decir las ideas que me surgen para solucionar problemas que ni me van ni me vienen, porque ya bastante tengo con los míos, pero si tengo claro clarísimo lo que haría en el caso de encontrarme en la situación que están otras personas en este momento.

Si en tu cabeza rebota esa idea desde hace años, ten los cojones que hay que tener y hazlo.

sábado, 11 de junio de 2016

SOMOS PERSONAS

Nosotras también somos personas. 

Las personas que estamos cuidando de un familiar enfermo, también somos de carne y hueso. Debo transmitir mis conocimientos a todo aquel que esté pasando por una situación similar. Sé que es muy bruto decir esto, pero nenas, nenes, que tú te tienes que cuidar, sobre todo la  mente. 

Que tu familiar se coma tu tiempo, vale, tu paciencia, venga, pero no dejes que se coma tu alegría.

Una vez que le des todo lo que tu creas que debes o puedes darle, al final del día descansa y vive. 

No puedes atender a un enfermo, pensando que va a morir, claro como no y tú si te pilla un autobús.

Tienes que pensar que está vivo igual que tú, y que otro día más duerme en su cama, como tú, y que si mañana se muere, pues igual que te puede dar un infarto a ti de esos que vienen de pronto. 

"Yasta", he dicho, si me quieres llamar insensible pues hazlo, pero yo, bordo todos los días que paso con mi enfermo y si mañana se ha muerto, pues mira que te diga, que el señor lo pille confesado. 

Que de los cuarenta a los cincuenta hay una edad muy crítica donde se mueren muchas personas, por infartos o enfermedades genéticas que llevan de nacimiento y dan la cara en esta década.

Y yo tengo cuarenta y cuatro, me voy de cañas ahora mismo con una amiga, que mañana nadie sabe.

VENTE

Solo tenemos futuro inmediato, por eso devoramos los días como el que come peras sin pelar, chupándose los dedos y dejando que el jugo escurra por la comisura de los labios.

-          ¡PUAG! ¡Qué asco!
-          Tú, ¡come!

Y me enfado los viernes cuando te vas y me cabreo los domingos si no vienes pronto y te ansío aunque cada día menos.

Miento.

Desbrozando a machete los problemas familiares, vamos haciendo futuro con nuestro presente inmediato. No tenemos más, todo se terminó desde que empezó, somos breves, fugaces, momentáneos, pasajeros, perecederos y sobre todo, lo nuestro es corto.

Pero ¿Sabes que te digo?

¡Vente ya!

A lo tonto a lo tonto hoy es otra vez día once y si puedo no te suelto, y si te dejas te apreso aunque estés lejos.

No necesito echarte de menos, cuando te vas resuelvo. 

Hoy me voy al campo por fin, estoy liada con la casa, ya sabes, espacio libre de gatos, pero tengo quizás una sorpresa que pienso contarte si vienes pronto, y si no vienes, pues ya sabes, me enfurruño.

Y aquí te espero, poniendo huevos, me dio la tos y puse dos.


martes, 7 de junio de 2016

SE ACERCA EL 9 DE JUNIO

Cada vez que veo la vida que he llevado estos seis años y la vida que llevan mis hijos, me pongo eufórica. 

No lo digo por mí, si es que nuestra vida ha mejorado para todos. Ahora mismo la mayor está en Barcelona, hoy se examina para el acceso a Canto en la ESMUC, ya hizo el teórico y la semana que viene tiene que hacer Contrabajo. Es un sueño cumplido, ha sido posible solo porque yo soy la que decido y pago claro.

El otro mayor, de la primera tanda de mellizos,  ya termina otro de mis sueños, estudiar Ebanistería, en una escuela. Si quiere puede seguir estudiando o comenzar a trabajar, lo que él quiera, no todo el mundo puede decir lo mismo.

Y es que es uno de mis sueños, estudiar ebanistería, pero coincide con el de mi hijo porque algo deben llevar en la sangre los Barrancos, que somos un poco castores constructores, la madera es nuestra debilidad. 

Con dieciocho meses clavaba puntas en el taller de los titos que le daban martillos de verdad, claro. Luego venían los Reyes Magos con herramientas de plástico, y nos miraba como diciendo:

-          ¡Estos están Gilipollas o qué! ¡Cómo voy a clavar puntas con esta mierda!

Ponía cara de bueno, me gusta, y se dejaba hacer fotos, luego le metía un bocado a las herramientas y las dejaba allí, para de vez en cuando quitarse el mono, pero donde disfrutaba era en el taller, sin camiseta, solo con el pañal, aspirando serrín y alguna que otra vez cola y barniz. 

No tardó mucho en controlar sus esfínteres, pero fue después de clavar puntas. Con tres años partía almendras a la velocidad de un adulto.

Cierto, una irresponsable y una mala madre, eso soy de siempre, no es de ahora de mis años de libertad, ya lo era desde que parí, y  ellos saben desde su nacimiento que su madre va a abandonarlos, en cualquier momento, a partir de que pueda hacerlo.

Y los mellizos pequeños ya no son tanto. Saben que los voy a abandonar también y ayer mismo fueron por primera vez a comprar víveres con su propia tarjeta. 

Cada uno tiene la suya, es gratuita, que por eso no se va a gastar más dinero, saben que mueren si compran tonterías, me trajeron un pollo para que lo hiciera como me enseñó mi chico, que parece ser que está bueno.

Cocino muy mal, pero sigo órdenes del chef.


Eso es ser un niño independiente, si no traen el pollo, no comen. Eso sí, tontos no son, el pedido lo hicieron en el super y se lo trajeron a casa como los señoritos. 

lunes, 6 de junio de 2016

¡QUÉ MALA!

Las tres cincuenta y cuatro, noche de vela. Otra vez me pide el cuerpo azúcar y café. No tengo chocolate porque a mi niña le encanta y le salen muchos granitos, más de la cuenta.

Ando pensando en mis cosas y ¿Quién me escucha? Mi blog.

Se acerca el nueve de junio, el día de mi despertar. Casi un año para abrir el blog y escribir públicamente, pero desde este día soy una persona distinta. Duermo mucho menos, cada vez menos. Esto hace que mi equilibrio mental varíe, no tanto como para quitarme a mis hijos, que si no seguro que ya lo habría hecho mi exmarido. Bueno no, no creo que se le ocurriera aunque fuera loca de atar, no hasta que no den menos guerra o traigan más cuenta, para entonces ya serán grandes.

Ando aquí penando y pensando y midiendo mis palabras para no ofender a los míos, pero intentando librarme de tantos pensamientos que en definitiva es para lo que hice el blog.

Pienso y me digo a mí misma:

  • ¡Cómo me hubiera gustado ser cristiana!
¡Es tan difícil tener la conciencia tranquila si no se es cristiano!

Si, cristiana. Nacer en una familia creyente que me inculcara esas ideas. Poder pedir perdón por mis pecados y quedar limpia. Comer del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y que me dé la paz, y sobre todo que me libre del mal.

Para yo tener la conciencia tranquila, tengo que hacer las cosas bien, no tener tantos sentimientos y resolver las cosas con sangre fría. No mentir aunque sea más cómodo. No dar motivos para pedir perdón o los que dé que sean lo más leves posibles. 

No pediré jamás perdón, si en algo los dañé, pago.

Intentaré hacer algunas cosas bien para que el balance sea positivo, pero como en contabilidad, no se borran los apuntes, que si eso ocurre, mosquea al auditor.

No pediré perdón nunca a nadie, que me perdone Dios misericordioso, pero no doy lo que no pido para mí. 

Si algo hice mal, no me perdones, como yo tampoco perdono a los que me ofendieron. Mejor mantente alejado de mi vida que hay más gente por el mundo, seguramente nos haremos un favor mutuo. 

Con esto quiero decir que no te perdonaré jamás, busca a un cura que te confiese si tienes la suerte de ser cristiano, pero conmigo no te cruces porque soy Barranca y sabes que con la labia tan buena que tengo, te voy a meter latigazos hasta morir de un supuesto ataque de ansiedad justo antes de que te den la extrema unción esa, de manera que tu alma estará penando por el purgatorio toda la vida.

sábado, 4 de junio de 2016

PERENDOLA

En estos días me he sumergido en el maravilloso mundo de los ancianos. Frases como: No somos nadie, tienes mejor cara, que bien te veo y la palabra mili... son ahora para mí el pan de cada día.

A mí me gusta escucharlos aunque me pierdo a los cinco segundos, cuando empiezan a hablar de motes, lugares y cosas que pasaron.

Hoy he conocido a Mercedes, la hija de Perendola, bueno una de las hijas porque Perendola tenía ocho hijos vivos. 

Mercedes tiene novena años y vivos de sus hermanos quedan pocos, pero cuando se cuentan los hijos en aquellos entonces, se ha de especificar los hijos que vivieron y descontar los que vivieron pocos años y no llegaron a ser adultos, o los que murieron en el parto, o poco después de nacer, todos esos, ya sin nombre, no se cuentan.

Mercedes camina con andador, vive en Fernando Cuarto con la Pza Cambil, vecina mía, de mi barrio y vecina de Polla Gorda el Hornero. ¿No sabéis quien era?

http://lenguavivamata.blogspot.com.es/2011/06/de-jaen-ni-polla.html

Cuando le hago referencias al vecino ilustre para todos los que somos de Jaén, me dice que picardías no dice y me interrumpe con sonidos y aspaviento para que no continúe  diciendo picardías.

Me contó que una perindola, era la bola dorada que había por entonces en todas las camas. Al parecer uno de los antecesores perindolienses nació muy pequeño, tenia una cabeza muy pequeña igual que una perindolilla.

¡Cómo habla Mercedes! ¡Qué ratico más bueno!

Alguien dijo:

- ¡Hay que ver, parece una perindola!

A partir de ahí, todos sus descendientes se apodaron así, y sin que de ofensa sirviera por supuesto todos se identificaban por aquel niño prematuro que nació según parece por la zona de Santa Isabel.

Finalmente fue su padre, el de Mercedes, de los Perindola el más famoso y gracias al cual nació el dicho conocido por todos, y que esta mañana mismo mi hermano Yin hacía referencia, hablando de una amiga que habla mucho:

¡CASCA MÁS QUE PERINDOLA!

Invitada a nuestra mesa, con una Fanta de limón, me cuenta que su padre era sordo y que por eso siempre hablaba en un tono de voz muy alto.

Se le daba bien,  hablaba hasta aburrir.


Todos sabemos que queremos decir aunque no conozcamos la historia, como cuando utilizamos la palabra Polla, intercalada entre cualquiera de nuestras frases, y sin hacer ninguna insinuación erótica.

Mercedes me contó además que su familia conocía a los Matarroscas y a los del Chimbo, que eran mismamente mis ancestros. Chimbo mi papa, India mi mama, nosotros según donde estemos, nos identificamos así mejor que con el D.N.I.

Me contó que Jaén terminaba en el Pilar del Arrabalejo, que donde está ahora el cuartel de la Guardia Civil era todo huertas y cuevas.

Que había cuevas tan grandes que guardaban a las bestias, que celebraban un arroz vecinal, lo que ahora son las ferias del barrio, pero para celebrar el 18 de Julio, el día de Franco.

Cuando lo nombra me manda callar bajito y mira para todos lados y me dice:

  • Calla niña, no escribas de eso, que te meterás en líos.

Tenía diez años cuando empezó la guerra, ha vivido cuarenta años de Franquismo y cuarenta de Democracia, pero aún tiene miedo y me avisa, y me manda callar insistentemente y me pide por favor que cambiemos de tema.

Y yo le hago caso, y no le hablo, escucho y disfruto, porque esta mujer Casca más que su padre.

miércoles, 1 de junio de 2016

ENVIDIA DE MI PELO

El otro día mi hija, después de arreglarse su larga cabellera rubia, dando varios latigazos al viento me mira altiva, sonriente y me dice:

- Envidia de mi pelo.

Ese es el espíritu que me hace afrontar los gastos presentes, pasados y futuros, sola y con mucha chulería. ¿Quién va a poder conmigo?

Nadie, porque además tengo una suerte sobrenatural, siempre tengo para todo.

Eso sí, no fumo, y me gusta, para tanto no llega. 

Gano poco dinero, pero lo muevo inteligentemente. ¿De qué me serviría no darle estudios a mis hijos si voy a tener que mantenerlos de por vida? Yo siempre digo, hasta donde llegue llego, vale que tengo muchos hijos, pero van de dos en dos, y a los mayores les envenené con eso de la solidaridad entre hermanos, y que si yo no estoy porque pienso abandonarlos, no porque muera, pues ellos deben echarse un cable. Igual que si a los pequeños no puedo darles lo que les estoy dando a los grandes, pues que se aguanten, que me busquen debajo de un puente, porque mientras yo esté viva, solo de esa manera podré decir para lo que yo crea que es necesario:

- No tengo dinero.

Siempre escucharás: - envidia de mi pelo.

Para las críticas: Envidia de mi pelo.

Para los embusteros que hablan y hablan, como si le dieran cuerda, dicen cosas sin sentido y nunca tienen y piensan que los dentistas son altruistas y dejas de escucharlos pasados unos minutos, cuando termine... latigazo al viento y repite conmigo:

- Envidia de mi pelo.

Para las enfermedades incurables, las inventadas básicamente: ¡Qué lástima de pelo!

Para las tristezas  mejor el espíritu de la Pantera Rosa.